Debido a las abundantes precipitaciones registradas entre la noche del viernes y la madrugada del sábado se registró una importante crecida que afectó la Cuenca del Arroyo Las Avispas generando un aumento en el nivel de turbiedad del Río Mendoza. Esta situación repercutió en las plantas potabilizadoras de Aysam, afectando al suministro de agua potable en distintas zonas del Gran Mendoza.
Según explicó el presidente de la empresa mendocina Agua y Saneamiento Mendoza S.A., Richard Battagión, la tormenta de anoche generó una crecida de 1,80 metros que descargó en el Río Mendoza. Esto, obligó a Centrales Térmicas Mendoza a cerrar las compuertas.
"El sistema de agua potable se nutre de la central térmica; de manera que, entre las 22 del viernes y las 2 de la mañana, las plantas Luján I y II estuvieron paralizadas, perdiéndose 3.500 litros de agua por segundo. El nivel de reservas, en tanto, cayó provocando cortes, pérdidas de presión y turbiedad", detalló el funcionario.
Indicó que, por el momento, las zonas en donde el suministro del servicio hídrico se ha complicado son: oeste de Godoy Cruz, oeste de Capital (La Favorita, Cano) y varias zonas de Las Heras. Especificó, además, que las plantas Benegas y Alto Godoy están produciendo "a media máquina", en tanto Luján I y Luján II han comenzado a trabajar.
Los mismos inconvenientes se registraron en Luján de Cuyo, en donde desde la comuna detallaron que "por efecto de las tormentas de que han sucedido en la noche de este viernes, el Departamento General de Irrigación cortó el ingreso de agua a las plantas potabilizadoras de Aguas Luján, por lo que en la jornada de este sábado se producirá una considerable disminución del servicio de agua potable con baja presión y turbiedad de la misma".
El año pasado, para esta misma época, este problema se presentó al menos siete veces. Durante lo que va de 2016, en tanto, son cuatro los eventos que han obligado a cortar el suministro del recurso hídrico y no se descarta que vuelva a ocurrir mientras continúe el mal tiempo y no exista infraestructura adecuada.
Sobre este punto, Battagión consideró: "Hay que realizar una obra para que el agua del Dique Potrerillos llegue a las plantas. Porque cuando se toma el agua del Río Mendoza, nos encontramos con el problema de las tormentas".
Manifestó, asimismo, que debería invertirse en válvulas que permitan un "manejo más rápido de la purga y que faciliten la producción".
Aseveró, por último, que se está trabajando en las dos cosas pero que se trata de problemas heredados de gestiones anteriores: "Esto data de cuando se construyó el dique y Obras Sanitarias en aquel momento no invirtió en una obra para derivar el agua a las plantas".