Al igual que en Nochebuena, la llegada de 2016 fue una madrugada propicia para que asaltantes irrumpieran en casas de familia que habían salido para festejar el Año Nuevo y robaran.
El primero de estos hechos, llamados "escruches" -robos en casas que están ausentes los propietarios- fue perpetrado en avenida Gobernador del Campo en Tucumán. Allí los asaltantes consiguieron llevarse más de $ 50.000 en efectivo, dos notebooks, una tablet y una cámara digital.
Darío Roberto López tiene 46 años y había dejado su casa sola por algunas horas. Antes de la medianoche, había salido con su familia para festejar el Año Nuevo en la vivienda de su padre. Pero cuando regresó, alrededor de las 4, descubrió que le habían forzado la puerta de entrada.
La casa de López está situada frente al parque 9 de Julio. Al lado de su vivienda funciona un complejo con varias canchas de fútbol 5. Los vecinos de la cuadra se dieron cuenta del robo recién cuando llegó la Policía para realizar las primeras medidas investigativas.
Los investigadores dijeron que todavía no tienen indicios que les permitan identificar a los delincuentes. Además, reiteraron que tanto las Fiestas de fin de año como las vacaciones de verano suelen ser las épocas en las que proliferan los “escruches”.
Por esto, recomendaron a la población extremar las medidas de seguridad si la casa va a quedar sola y, de ser posible, dejar un cuidador. Una fuente de la pesquisa explicó que los “escruchantes” ya no suelen llevarse televisores o electrodomésticos que delaten su accionar, sino que buscan dinero, joyas o computadoras.