El intendente de Pinamar, Martín Yeza, denunció que un grupo de cuidacoches tucumanos le exige $ 15.000 cada uno para a abandonar esa ciudad turística. El último lunes entró en vigencia una ordenanza municipal que sólo permite cobrar por cuidar coches a los que viven en Pinamar hace al menos dos años, lo que dejó fuera del negocio a siete de cada 10 cuidacoches.
Hasta la semana pasada, no había forma de estacionar el auto en Pinamar sin que un “trapito” se acercara trotando y anunciara su tarifa: 20 pesos de día, 50 y hasta 100 pesos de noche, destacó Clarin.com.
Según Yeza, el jueves pasado lo fueron a buscar para pegarle. Eso “porque dejamos afuera a los que vienen en temporada a modo de mafia”, dice. El punto cúlmine de la disputa fue el sábado, cuando empezó a circular un video en el que Carlos, uno de los trapitos tucumanos, exige al municipio “un subsidio de 15.000 pesos para todos los cuidacoches que él ha dejado en la calle”.
Los “trapitos en lucha” dicen que el año pasado los dejaban trabajar “tranquilos”. “¿Y ahora? Un boleto para volvernos a Tucumán vale como 2.000 pesos, ¿quién nos paga eso? Nosotros no venimos a robar, necesitamos trabajar”, argumenta uno de ellos. Su plan era quedarse hasta marzo (dicen que el Gobierno de Tucumán les pagó el pasaje, vinieron con sus hijos y en Pinamar pagan 2.000 mensuales de alquiler): algunos venden churros en la playa, otros cuidan coches. Pero ahora, también para vender en la playa les exigen tres años de residencia, según publicó La Gaceta.