La diputada del PRO, Laura Alonso, adelantó que impulsará un proyecto de ley para eliminar la Dirección Nacional Electoral, el organismo que depende del Ministerio del Interior y de Transporte de la Nación y cuya principal función es administrar y ejecutar el proceso electoral.
En su lugar, la legisladora del PRO propone que sea la Justicia, a través de la Cámara Nacional Electoral, la que organice y administre las elecciones.
La Dirección Nacional Electoral, que preside Alejandro Tullio, también tiene como función "entender en la modernización e innovación procedimental y normativa en las materias de su competencia". En este sentido, la novedad de este jueves es que a través del mismo Tullio, el Gobierno rechazó de plano la aplicación de la Boleta Única Complementaria, en un intento de hacer más transparente los comicios generales del próximo 21 de octubre.
"No vamos a recomendar un cambio que pueda confundir al electorado", señaló Tullio. "No sería responsable de mi parte aconsejar un cambio de esta manera. Me parece muy complicado que coexistan dos sistemas (el de la boleta tradicional y la boleta única complementaria) a la vez", argumentó. Sin embargo, el jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, fue más allá y rechazó que se hayan registrado irregularidades en las primarias de agosto, minimizó las diferencias registradas entre el escrutinio provisorio y anticipó que "en las elecciones que vienen van a encontrar que todos los telegramas van a ser publicados" y que si alguien "tiene dudas va a saber qué es lo que pasó".
Luego de la negativa de Tullio y Fernández, la oposición salió a criticar al Gobierno porque sostiene que el actual sistema electoral "facilita la trampa y el fraude".
“Aníbal Fernández y Alejandro Tullio defienden hace años este sistema electoral con cara de amianto”, afirmó Laura Alonso al portal Parlamentario.
“A Aníbal Fernández siempre lo escuchamos decir barbaridades y mentiras. La diferencia de votos robados en el escrutinio provisorio a María Eugenia (Vidal) y Felipe Solá en la provincia de Buenos Aires pueden cambiar totalmente el resultado de una elección”, sostuvo la diputada del Pro.
Alonso estimó que “la situación de Tucumán reveló la falta de transparencia e integridad en el proceso electoral a nivel provincial, y la corrupción y el clientelismo en contextos de extrema pobreza y marginalidad. Son dos caras de la misma moneda. Los pobres son negocio para unos pocos que buscan perpetuarse en el poder. Este sistema es avalado por Aníbal y Tullio en representación de la presidenta”, advirtió.
Al referirse a Tullio, la legisladora que propone eliminar la Dirección Nacional Electoral sostuvo que “es un caradura que trabaja para su conveniencia y para el Gobierno de turno. Un panqueque total. Es funcionario público desde la época de la Alianza y nunca promovió ninguna reforma de fondo en el sistema. Para él siempre está todo bien”.
“Basta de órganos del Poder Ejecutivo metiendo la cuchara en las elecciones. En Uruguay, Brasil, Paraguay y decenas de otros países, es la Justicia la que se encarga de todo el proceso electoral. Eso le va a dar más seguridad a los votantes y a los partidos”, concluyó la diputada.