Cientos de personas se manifiestaron en marco de la jornada de protesta provincial en contra de la megaminería y para que la Suprema Corte falle a favor de la constitucionalidad de la ley 7722 que prohíbe el uso de químicos "peligrosos". Esto se dio luego de la polémica decisión del máximo tribunal local de no convocar a una audiencia pública antes de tomar una decisión sobre el pedido de las empresas mineras.
La principal manifestación se llevó a cabo en el microcentro de la Ciudad de Mendoza, donde la concentración comenzó en la plaza Independencia (calles Patricias Mendocinas y Peatonal). Allí, los defensores del medio ambiente se expresaron con pancartas y carteles encabezados por referentes de las Asambleas del Agua de la provincia.
Allí mismo se vio a algunas figuras del FIT, como Noelia Barbeito, Héctor Fresina y Martín Dalmau, y de Libres del Sur, como Graciela Cousinet y Ernesto Mancinelli. También estuvieron presentes dirigentes y militantes de estos espacios políticos, como así también de la UCR y el Partido Socialista.
Si bien muchos de los presentes eran del Gran Mendoza, las asambleas de otras localidades y departamentos dijeron presente, como de Uspallata, Malargüe, San Rafael, San Carlos y Rivadavia, entre otros.
Incluso los manifestantes posaron ante las cámaras para una foto grupal, con el objetivo de demostrar que son muchos quienes reclaman la vigencia plena de la ley.
También se pidió a los presentes que firmen un manifiesto que será presentado ante la Suprema Corte, el cual contiene una serie de puntos donde se expresan los motivos para que los jueces acepten la constitucionalidad de la Ley 7722.
Antes del inicio del acto se pidió que no hubiera consignas políticas, por lo que los partidos evitaron desplegar banderas y carteles. Sin embargo, momentos después desde el FIT aprovecharon la movilización para mostrar una pancarta con el logo de la agrupación.
Alrededor de una hora después, la manifestación se trasladó a las calles, con una caminata que se desplazó por calles Patricias Mendocinas, Rivadavia, San Martín y Espejo. Para ese momento, la cantidad de participantes rozaba las 1000 personas.
Bajo el cántico "No se negocia el agua de Mendoza", la caravana marchó con seguridad ante la mirada de los transeúntes, cuyas actitudes oscilaban entre la adhesión a los ambientalistas y la indiferencia. Además, los organizadores que encabezaban la marcha enunciaban consignas que reforzaban la protección del agua y denunciaban las maniobras empresariales y políticas para derogar la 7722, entre otras.
Luego de calificar como "exitosa" la convocatoria, las asambleas ecologistas anunciaron que se mantendrán en permanente alerta y movilización hasta que la Suprema Corte se expida sobre la constitucionalidad o no de la Ley 7722, lo cual debería ocurrir en el lapso de 60 días.
* Informe: Nicolás Munilla