Fuerte polémica por señalizar el Liceo

La inauguración de un cartel frente al Liceo Militar Espejo que lo marca como espacio vinculado a la dictadura reflejó dos posturas muy enfrentadas.

Foto: Alf Ponce / MDZ
Foto: Alf Ponce / MDZ

Autoridades nacionales y provinciales presidieron el acto de inauguración de la nueva cartelería instalada frente a edificios pertenecientes a las Fuerzas Armadas en la ciudad de Mendoza, los cuales indican que allí funcionaron centros de detención clandestina durante la última dictadura militar. Sin embargo, el que se instaló en el ingreso al Liceo Militar General Espejo suscitó una polémica con algunos padres, alumnos y ex cadetes de esa institución educativa, quienes se hicieron presentes durante unos momentos a modo de repudio.

El acto central se llevó a cabo ayer a la tarde en el ingreso al Liceo General Espejo, ubicado en la Sexta Sección capitalina. El mismo estuvo encabezado por el ministro de Desarrollo Social y Derechos Humanos, Cristian Bassin, la delegada local de la Secretaría de Derechos Humanos de la Nación, Natalia Brite, y la titular la Dirección Nacional de los Sitios de Memoria, Judith Said.

De izquierda a derecha: Judith Said, Cristian Bassin, Anabel Fernández Sagasti y Natalia Brite.

También dijeron presente la diputada nacional Anabel Fernández Sagasti, el subsecretario de Derechos Humanos de la provincia, Daniel Tagarelli, y la directora de Promoción de Derechos Humanos, Yésica Banda. Además participaron familiares de víctimas y sobrevivientes de la dictadura.

A favor

Judith Said, titular de la Dirección Nacional de los Sitios de Memoria, expresó a MDZ que el acto está en el marco de "llevar adelante una política de reparación, homenaje y difusión de estos hechos que acontecieron durante la dictadura cívico-militar. Queremos dejar una enseñanza en relación a lo que son las violaciones al Estado de Derecho, la interrumpción un proceso democrático e instalaciones de poderes fácticos".

"También queremos que se reflexione acerca de los valores democráticos, la defensa de la democracia y de nuestros hermanos, que nunca más un argentino sucumba a la indignidad", añadió.

Actualmente hay alrededor de 130 lugares señalizados en todo el país, y se espera que en los próximos meses se agregue entre 30 y 40 sitios.

Por su parte Cristian Bassin, ministro de Desarrollo Social y Derechos Humanos, indicó que "esto entra dentro de un plan de señalización de los lugares donde se detuvo a personas en la época de la dictadura cívico-eclesiástico-militar".

"Son lugares donde se detuvo gente y pasó algo en la historia argentina. No podemos negar que esto fue parte de la historia", enfatizó, y aseguró que "señalizar significa mostrar lo que pasó y que nuestros hijos y nietos pueda saber lo que en la Argentina ocurrió, nos guste o no. A nadie le gusta ni quiere aceptar lo que ocurrió aquí, pero tenemos que aceptarlo".

En ese sentido, Bassin expresó que "en la Argentina, hay sectores que reconocen lo que ocurrió en la historia y promueven estos gestos de señalización, y hay otros sectores que no lo va a aceptar, porque piensa que es una agresión personal, pero no es así. Es recordar un hecho histórico lamentable y no querido por muchos, mostrando parte de la historia".

Consultado sobre las manifestaciones de rechazo de padres y alumnos del Liceo Militar, el ministro dijo desconocerlas, pero aseveró que "si hay un malestar, me parece que hay que tomarlo como un hecho aislado, porque la institución está de acuerdo con este gesto"

"Hay que crecer en madurez y ello también significa aceptar lo que la historia realizó en nuestra patria y la provincia", resumió.

En contra

En la vereda de enfrente, alrededor de una veintena de padres de alumnos del Liceo General Espejo se congregaron para manifestar pacíficamente su rechazo a la señalización del colegio militar como un centro de detención clandestino en la dictadura. Junto a ellos estaban algunos egresados y alumnos de la institución.

Uno de los padres explicó a MDZ su postura sobre el cartel: "Las criaturas de cuatro y cinco años que vienen al liceo no tienen la culpa de lo que pasó hace 30 años. Este acto no significa nada", y se preguntó: "¿Qué hace a una víctima poner un cartel frente a un edificio como este, que es un monumento nacional?, ¿Por qué no lo ponen frente a la casa de los supuestos culpables?".

Una madre manifestó tenazmente su oposición a la señalización del liceo: "Hay que respetar los derechos de los estudiantes. Además los chicos nunca conocieron de que dentro de este lugar pasaron esas cosas".

En ese sentido, aclaró que "no estoy en contra de que puedan haber ocurrido aberraciones, eso es aparte; la situación real es que hay que respetar a la gente que está forjando la educación de los chicos. No es un lugar de batalla ni discusión, es un sitio donde vienen más de mil alumnos a estudiar, aprender y cultivarse, lo cual necesita este país".

"Lo que queremos poner en valor es que la educación debe ser respetada y eso que hacen no lo es. Nuestros hijos no tienen porqué tener un cartel frente a su escuela que todos elegimos. La gente que murió no teniendo ninguna responsabilidad debe ser respetada, pero también deben ser respetados los padres y alumnos de este colegio", subrayó.

Franco, un adolescente que estudia en el liceo militar, también expresó su rechazo: "Una persona que no sabe mucho del tema pasa por la calle, mira ese cartel y dice 'Los del Liceo son unos asesinos'. Cómo los padres les explican a sus hijos de cuatro años que en el liceo hubo gente detenida".