Un nene de siete años mostró en una Cámara Gesell cómo era violado por su padre cada vez que lo llevaba a su casa en el marco de un régimen de visitas, indicaron fuentes judiciales.
Pudo saberse que un médico forense que examinó al menor por orden del juez de Instrucción en lo Criminal y Correccional de 4ª Nominación, Miguel Ángel Moreno, constató lesiones en zona anal del niño.
Con esos elementos probatorios el magistrado imputó al sujeto por el delito de "abuso sexual gravemente ultrajante agravado por el vínculo", y corrió vista del expediente al fiscal Ramón Rubén Alfonzo, tras lo cual se ordenó la inmediata detención del denunciado.
La causa en contra del depravado se inició en base a la denuncia que formuló la madre del niño, quien manifestó que había detectado actitudes extrañas en su hijo, como que por ejemplo comenzó a orinarse encima.
Además, ya había sido advertida por docentes del colegio al que concurre el niño sobre ciertas actitudes no acordes con la edad del pequeño, como apoyar desde atrás a sus compañeritos, por lo que decidió dialogar con su hijo para tratar de determinar qué le estaba pasando, y éste le terminó confesando que cuando su papá lo llevaba a la casa lo abusaba sexualmente.
El menor relató que los ultrajes sexuales se habían producido varias veces, por lo que la atribulada madre decidió radicar la denuncia en forma inmediata. Entre las distintas medidas procesales, el juez Moreno ordenó que el menor exponga en Cámara Gesell, diligencia que estuvo a cargo de una psicóloga del Poder Judicial, quien utilizó diversas metodologías para lograr que el niño se expresara sobre las ingratas experiencias que había sufrido.
El menor contó cómo y cuándo se producían los ultrajes sexuales, a la vez de explicar -por medio de muñecos- lo que su progenitor le hacía, confirmando que era abusado sexualmente.
(NA)