"Horrores" de ortografía cerraron las puertas a aspirantes al Poder Judicial

Tres de cada cuatro candidatos a un cargo como auxiliar fueron aplazados. Las razones explicadas a MDZ.

Foto: Alf Ponce / MDZ
Foto: Alf Ponce / MDZ

Los exámenes de ingreso al Poder Judicial siempre se han caracterizado por su dificultad, aunque hasta hace poco dicho "filtro" era la prueba de dactilografía. Sin embargo, hoy el mayor "depurador" de aspirantes pasó a ser la ortografía, donde 3 de cada 4 participantes terminó bochado.

Martín Ahumada, jefe de prensa del Poder Judicial, explicó en el programa Cambio de Aire de MDZ Radio las principales equivocaciones de los aspirantes: "Estuvimos revisando los errores más comunes. De ello surge que entre los errores más comunes, no han corregido 'exijir' ni 'discresionalidad' ni 'grabámenes'. También se vieron muchos errores en los acentos interrogativos y en no acentuar las palabras sobreesdrújulas".

También señaló que este año se aumentó la dificultad del examen ortográfico, ya que pasó de tener 500 a 800 palabras.

Para Ahumada, dado que "el primer gran examen al que se someten es el de dactilografía, donde tienen que escribir 140 palabras en 4 minutos", consideró que "el aspirante se relaja pensando que el de ortografía será fácil, probablemente hayan subestimado este examen". 

"Pero sin duda alguna hay un problema general en la población, ya que 3 de cada 4 personas no estaban a la altura ni siquiera de rendir un examen para ingresar al Poder Judicial", resaltó.

"En comparación con años anteriores, no se daban estos porcentajes de desaprobados en ortografía", indicó, ya que "la primera baja considerable por desaprobados era en dactilografía y luego eso se estabilizaba", pero ahora "lo notorio de este examen es que un poco más del 25% aprobó, nada más".  

En ese sentido, el encargado de prensa del Poder Judicial estimó que "en general, la mala ortografía se ha vuelto algo normal en la sociedad", y puso como ejemplo cuando escribimos en el celular, "que en muchos casos no te acentúa. Eso provoca que uno se acostumbre a escribir sin tilde". Otra explicación posible es la falta de lectura, añadió.

Sobre la cantidad de aspirantes, Ahumada informó que "este año tuvimos 13.280 inscriptos, de esos se presentaron a rendir ya menos de la mitad.  La mayoría de los inscriptos estudian Derecho o Ciencias Políticas".

Los exámenes

Según detalló Ahumada, "luego de aprobada dactilografía y ortografía, los aspirantes tienen que rendir dos exámenes más: uno teórico respecto del trabajo que harán en el Poder Judicial, cosas básicas de Derecho Penal y Constitucional y de conocimiento, no un examen de facultad. Finalmente, un examen de Computación".

"En este caso, necesitábamos cubrir 200 cargos administrativos en distintos fueros. Una vez que se terminan los 4 exámenes, se nombran de acuerdo a una orden de mérito", señaló.

Para desmentir algunos mitos con respecto a este sistema de ingreso, Ahumada aseguró que "en estos exámenes no hay posibilidad de que jueguen los amiguismos ni los favoritismos porque un sistema es el que corrige los exámenes. Por ejemplo, en dactilografía, cuando se cumplen los 4 minutos se corta el sistema y larga el resultado". 

"Además, cualquiera puede ir chequeando cómo se van haciendo los nombramientos de ese listado de aspirantes que pasaron todos los exámenes y se cumple en ese orden, por lo tanto no hay posibilidad de saltarlo", concluyó.