Declaró José Medina, el cuidacoches que intentó salvar de la muerte a la pequeña Luciana Rodríguez en la segunda jornada del juicio oral contra Jorge Orellano, su padrastro y Rita Evelyn Rodríguez, su mamá.
Medina fue uno de los testigos directos de la situación de abandono en la que estaba la pequeña Luciana y días antes de su muerte, hizo lo imposible para apartarla de sus padres.
El primer contacto que tuvo con ella fue el 31 de enero de 2014, 8 días antes de que la nena muriera en manos de sus padrastro.
El hombre se acercó a la casa que estaba tomada por los padres de Luciana, porque escuchaba que un niño lloraba. Una vez ahí mantuvo un breve diálogo con ella, donde le manifestó que tenía hambre.
Medina -como ya lo había declarado en la etapa de instrucción- contó que le compró un yogurt y un sandwich y que dio aviso a la Policía, pero se negaron a tomarle la denuncia por no ser un familiar.
Sin embargo, no contento con eso, Medina siguió de cerca la situación de la nena y el 2 de enero mantuvo una fuerte discusión con Rita Rodríguez, quien lo echó de la casa, arrojándole agua hirviendo.
Si bien intentó lograr la actuación de la Justicia, denunció que la Policía le dijo "no te metas o podés terminar preso".
Finalmente, el 7 de enero cerca de las 21 Luciana falleció producto de una brutal golpiza que le propinó su padrastro, de la cual sus dos hermanitas fueron testigos. Para Medina el desenlace de la nena era prácticamente la crónica de una muerte anunciada.
Esperan a otro cuidacoches
Aún se espera el testimonio del cuidacoches Luis Miguel Villegas, quien aún no ha podido ser ubicado para dar su versión en el juicio oral.
Villegas debe comparecer en el Palacio de Justicia en Avenida España al 480, el jueves a partir de las 8.30.