Una madrugada de máxima tensión se anunciaba anoche en el Penal 2 de Roca, con el agravamiento de la protesta que un grupo de internos había comenzado el miércoles por la tarde.
Media docena de mujeres, había decidido permanecer por segunda noche consecutiva dentro de la cárcel para respaldar el reclamo de sus parejas, situación que hasta última hora de ayer se intentó disuadir sin éxito.
El mayor riesgo era que, a diferencia de la protesta similar realizada el mes pasado, esta vez las mujeres estaban dentro del Pabellón 3 y no en la sala de visitas, de modo que el personal penitenciario no tenía acceso a ellas.