Laura Ponce, una maestra de guardería en Lins, Brasil, sufre de una extraña condición que hace que llore lágrimas de ‘cristal’. Unas placas blancas comienzan a salir como manchas suaves dentro de sus ojos, pero se endurecen cuando parpadea en un intento de expulsarlas, finalmente emergen cristales blancos sólidos. Su caso se convirtió en un verdadero misterio para la ciencia.
Según Rincón Abstracto, Ponce padece este síndrome desde hace 20 años. La enfermedad se manifiesta casi a diario, teniendo que retirar hasta un máximo de 30 membranas de placas de un ojo en solo un día. “Un coágulo comienza a formarse entonces tengo que abrir mis ojos para sacar la membrana”, explicó. “Cuando se seca, se endurece, se pone muy dura y me duele mucho”
Ponce notó por primera vez esta situación cuando tenía sólo 15 años, su ojo había empezado a llenarse con una sustancia blanca desconocida. De inmediato llamó a su madre, Marissa, quien estaba horrorizada por el problema. Intentaron retirar las placas duras de la cuenca del ojo hinchado, pero no dejaron de formarse. “logramos sacarlas del ojo y estaba muy nerviosa “, recordó Marissa. “Corrimos a la sala de emergencia y el médico de guardia también quedo sorprendido. El doctor estaba desconcertado”.
Su médico oculista, el Dr. Raúl Goncalves, explicó que "no hay ningún caso como el suyo en la literatura médica". Pero aseguró que está haciendo todo lo posible para encontrar una explicación.
“He sido oftalmólogo durante 25 años y nunca he visto nada como esto”, dijo. “Para que estas placas se formen tan rápido solo puede haber una explicación, debe ser química”
Durante 20 años está mujer brasileña lloró cristales.
“Cada vez que parpadeas, te estás lubricando el ojo, y las lágrimas están compuestas de tres capas: una capa de agua, una capa de mucina, y una capa de grasa”, explicó. “Cada célula crea por separado un producto y al parpadear mezclas todo esto como una masa.” La conjetura del Dr. Raúl es que el contenido de proteínas en las lágrimas de Ponce no están protegiendo al ojo de las bacterias. Así, sus ojos se ven obligados a producir una segunda línea de defensa.
“La córnea entra en acción, y en el caso de la señorita Ponce la superficie de la córnea puede secretar queratina. Esta queratina junto con otros componentes provoca la cristalización de las lágrimas”.
Para contrarrestar el problema, su médico ha recetado para sus ojos nitrato de plata, que parece haber proporcionado algo de alivio. Ponce está experimentando menos infecciones y ha vuelto al trabajo, pero el problema no está del todo solucionado.