Los últimos índices en materia de seguridad han evidenciado tendencias dispares, si se los compara con el año pasado. Mientras que los homicidios y robos simples han disminuido en los últimos siete meses con respecto al mismo periodo del año pasado, los robos agravados (con uso de arma blanca o de fuego) han aumentado y las violaciones no han disminuido.
Según las estadísticas publicadas por el Ministerio Público Fiscal, entre enero y julio de este año ya son 70 homicidios los que se han producido en el Gran Mendoza, un 23 por ciento menos que el mismo periodo del 2014, cuando se registraron 91 asesinatos.
Por su parte, en los primeros siete meses de este año se produjeron, en la Primera Circunscripción Judicial, unos 14.344 robos simples, lo que marca un descenso del 6,1 por ciento con respecto al periodo enero-julio del año anterior, cuando hubo 15.276 delitos de este tipo.
A contramano de los anteriores, los delitos bajo la modalidad de robo agravado crecieron: en lo que va del 2015, hasta el 31 de julio, se registraron en las fiscalías 8.745 asaltos. Esto representa un incremento interanual del 5,3 por ciento frente a los 8.304 ilícitos similares denunciados en en 2014.
Por su parte, se han denunciado 93 abusos sexuales con acceso carnal, comúnmente denominados violaciones, misma cifra que las fiscalías del Gran Mendoza obtuvieron el año pasado.
Finalmente, en los primeros siete meses de este año se llevan contabilizados 472 causas por tenencia y portación de armas, un 25,5 por ciento por debajo del mismo periodo del 2014, cuando se registraron 634 delitos similares.
Similares tendencias a los índices del Gran Mendoza se registraron en la zona Este. Allí se contabilizaron 2 homicidios (-75 por ciento versus 2014), 2.540 robos simples (-6,4 por ciento), 704 robos agravados (+18,5 por ciento), 12 violaciones (-25 por ciento) y 52 tenencia de armas (-8,7 por ciento).
Más allá de las particularidades de cada delito, en base a estos datos (que son los únicos que se publican referido a la temática) se deduce que la seguridad ha disminuido durante este año, con respecto al 2014, el cual representó récords en materia de inseguridad. Sin embargo, las cifras aún se encuentran sensiblemente por encima de las registradas en 2013 y en años anteriores.