Líder evangélico abusó a tres chicos y quedará en libertad

Un pastor fue condenado a tres años en la ciudad de Bariloche en Río Negro. La pena es en suspenso y quedará en libertad.

Casi nueve años después de los hechos, los jueces de la Cámara Criminal Segunda de Bariloche condenaron al obispo evangélico José Lucino Figueroa (71) a tres años de prisión en suspenso -quedará en libertad- como autor de los "abusos reiterados y agravados por su condición de ministro de culto" en perjuicio de tres chicos.

Además, le impusieron una inhabilitación de 10 años (el máximo) para desarrollar la actividad religiosa.

La sentencia de los jueces Gregor Joos, César Lanfranchi y Héctor Leguizamón Pondal se leyó ayer al mediodía, sin la presencia del imputado. Para el Tribunal se probaron los tres hechos que el fiscal de Cámara subrogante Guillermo Lista y el abogado por la querella Diego Breide le atribuyeron a Figueroa. 

El primer hecho ocurrió entre junio y julio de 2006 cuando Figueroa tocó en sus genitales a un chico de 13 años que concurría a la Iglesia Unión Pentecostal, ubicada en el cruce de las calles Basilea y Pasaje Gutierrez, en el barrio La Cumbre.

El segundo sucedió la madrugada del 25 de septiembre de 2006 con otro niño de la misma edad que también asistía a la iglesia. Mientras que el tercero ocurrió entre junio y julio de 2008 con un chico de 14. Todos fueron tocamientos, no hubo acceso carnal. Hoy los chicos son mayores de edad.

Figueroa afirmó en el juicio que nunca estuvo solo con los denunciantes y que se trataba de un complot encabezado por la madre de uno de ellos, que fue quien impulsó la denuncia penal en mayo de 2013, según Río Negro.

Los magistrados valoraron el informe del psicólogo forense que analizó los testimonios de los chicos y de la Oficina de Atención a la Víctima (Ofavi). Y calificaron como "espontáneos, descriptivos" y que "evidenciaban hechos vividos realmente" los relatos de los adolescentes.