Cayó una banda acusada de más de 60 secuestros virtuales

Ocurrió en La Plata.

La Justicia de la Plata desbarató una organización delictiva, presuntamente responsable de secuestros virtuales en Buenos Aires. Al menos, según fuentes de la investigación, le habrían probado su participación en 67 hechos, todos ocurridos entre marzo y octubre de 2014.

Los detenidos, aclararon los mismos voceros, formaban parte de una comunidad de gitanos, radicada en la ciudad de Buenos Aires, pero que, al parecer, tenía una estructura con fuerte presencia en el interior del Conurbano.

Como se sabe, los engaños guardaban un mismo patrón, ya que ocurrían por lo general en horas de la madrugada, en circunstancias en que las víctimas se hallaban descansando.

De acuerdo al reporte oficial, “recibían un llamado telefónico, donde un supuesto familiar manifestaba a los gritos que se hallaba secuestrado, tras lo cual el aparente captor entablaba una conversación con el damnificado, a quien le exigía una suma de dinero y joyas a cambio de la liberación del rehén, recurriendo en varias oportunidades a más de una llamada en las que se montaba una escena que incluía gritos y llantos”.

El Pago

Ante esa situación y, en medio de un fuerte shock nervioso, “las víctimas, en su gran mayoría adultos mayores, confundidos por la actuación de los secuestradores, accedían a sacar a la vereda la suma de dinero y joyas que podían reunir en ese momento, envueltos en un repasador”, se detalló en el informe.

En ese preciso instante, uno de los integrantes de la banda, que se hallaba comunicado con quienes realizaban la maniobra extorsiva, levantaba el pago por el supuesto rescate, huyendo del lugar sin dejar demasiados rastros.

Precisamente, a partir de los hechos antes mencionados, personal del Gabinete Antisecuestro de la DDI local, como asimismo del Gabinete de Delitos Económicos, junto a expertos de la Dirección de Tecnologías Aplicadas y la D.A.C., realizó un entrecruzamiento de llamadas y estableció una serie de abonados telefónicos, que se repetía en diversos casos.

Fue a partir de la apertura de antenas que “quedó al descubierto la actividad de una organización criminal integrada por sujetos de la etnia gitana, quienes llevando adelante roles bien definidos, montaban a la perfección una escena compatible con un pedido de auxilio de parte de una persona, supuestamente secuestrada, lo que derivaba en un posterior pago de rescate”, explicaron las fuentes consultadas por El Día.

Dentro de esa línea de investigación, “se logró establecer que la banda tenía su centro de operaciones en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, desde donde realizaban los llamados extorsivos, al mismo tiempo que las joyas que recibían en parte de pago por la liberación de los supuestos secuestrados eran reducidas en la vivienda de otro de los integrantes de la organización en la localidad bonaerense de Munro”, agregaron los mismos voceros.

En base a los pesquisas, la banda estaba manejada por un matrimonio de gitanos y sus tres hijos.

Así, la fiscal Betina Lacki solicitó cinco órdenes de registro y detención, que fueron autorizadas por el juez de garantías César Melazo.