Otro ataque con burundanga en Córdoba

Una joven fue víctima de los efectos de esa droga cuando viajaba en un colectivo.

Foto: Diario Popular
Foto: Diario Popular

Una joven de 23 años, hija de un ex funcionario municipal, denunció haber sido drogada con escopolamina, más conocida como "burundanga", mientras viajaba en un colectivo que cubre el trayecto desde barrio General Bustos hacia el centro de la ciudad de Córdoba. 

En su relato, Guillermina, hija del ex subsecretario de Servicios Generales de la ciudad de Córdoba, el radical Mario Rey, sostuvo que el hecho se inició mientras viajaba un ómnibus de la línea 53, a plena luz del día, y una mujer le pidió un pañuelo. 

La joven sospecha que durante ese fugaz instante, habría entrado en contacto con la sustancia que le produjo una sensación de confusión y entumecimiento de sus piernas. 

Mario Rey aseguró que su hija pudo advertir lo que le sucedía mientras chateaba con él. Sólo instantes antes había accedido a cambiar su ubicación en el colectivo por pedido de una mujer que dijo estar descompuesta. Tras pasar del asiento contiguo a la ventanilla al ubicado sobre el pasillo, la joven tomó contacto físico con la mujer, que le solicitó un pañuelo. 

A los pocos minutos, Guillermina comenzó a sentirse mareada, con síntomas de extremo cansancio. De inmediato se dirigió al fondo del colectivo. Advertida que su debilidad podría ser aprovechada por quienes le habían esparcido la droga, alcanzó a decir, a viva voz, que bajaría sola pues había subido sola. 

Luego de perder el sentido por unos minutos, alcanzó a dirigirse a un comercio ubicado en la intersección de Avenida General Paz y Humberto Primo, donde recibió ayuda y contención. Desde allí, llamó a su padre, que la buscó minutos después y la trasladó a una clínica privada. 

"La verdad es que tuvimos suerte. Pero estamos cansados de reportar estos casos en que la fortuna juega a favor", dijo el ex funcionario. "La droga hace efecto por unas seis horas. Suponemos que le fue esparcida con un parche o algo similar. En estos casos, aprovechan un descuido", añadió. 

La Burundanga 

Denominada técnicamente como escopolamina, la burundanga es una sustancia que actúa como depresor en las terminaciones nerviosas y el cerebro. Por esta razón los primeros efectos que produce son el adormecimiento de las extremidades y la dilatación de las pupilas. 

En dosis altas puede causar convulsiones, depresión severa, arritmias cardíacas, insuficiencia respiratoria, colapso vascular y hasta la muerte. Sin embargo, ¿es posible que el mero contacto de la sustancia con la piel produzca tan potentes efectos? 

El doctor Carlos Soria, médico especialista en psicofarmacología, cree que en este caso se utilizó otro tipo de sustancia. "Un simple roce no alcanza para producir tales efectos", indicó. El especialista subrayó que es posible que esta droga cause efectos al sólo contacto con la piel, sin embargo requiere un proceso de elaboración "muy refinado" que implica una infraestructura poco común. 

"Generalmente esta droga se consume por vía oral", agregó en entrevista con el programa radial El Periodístico. Además, el psiquiatra sostuvo que la escopolamina no suele provocar problemas motrices, pero sí un estado confusional. "Lo primero que embarga es la conciencia", explicó el especialista. 

Aunque también depende de las características genéticas de cada persona. En este caso, Soria recomienda realizar un análisis de sangre, orina e hisopado en la piel para detectar los metabolitos que quedan en la sangre. Estos son los elementos resultantes de la descomposición de un fármaco en el cuerpo. 

"Si bien no es común que todo el mundo tenga la tecnología, seguramente en Córdoba 3 o 4 lugares lo deben poder hacer", sostuvo el médico. Este análisis se podría hacer dentro de las "24 horas largas", indicó.

Una leyenda urbana 

Finalmente sostuvo que si una persona tuviera los recursos y la tecnología sofisticada para producir este tipo de sustancia, es probable que no se dedique a tareas menores como robar un bolso. 

Y agregó, si bien los efectos de la droga están demostrados, la sustancia no es de fácil acceso como lo hacen parecer las alarmas despertadas en la sociedad.