Dos cárceles locales se quedaron sin agua potable

Boulogne sur Mer y San Felipe padecen la falta de agua desde ayer y la situación se mantendrá igual al menos por diez días.

Los complejos carcelarios de Boulogne sur Mer y San Felipe, ambos ubicados en el sector oeste de la ciudad de Mendoza, permanecen desde ayer sin agua potable debido a la rotura de una bomba, por lo cual la reparación demandará varios días.

Aparentemente, la falta de agua en los penales comenzó ayer al mediodía, lo que complicó el suministro del recurso entre los internos, que suman alrededor de 1000 personas. Al revisar el sistema, se detectó que la bomba dejó de funcionar debido a un problema en su circuito eléctrico.

Por el momento, camiones cisternas de las municipalidades de Ciudad y Las Heras, junto con otras entidades, están llevando agua potable a los complejos penitenciarios para abastecer los tanques de los baños, las duchas y las reservas para limpieza, ya que las canillas de consumo personal están conectadas al sistema de cañerías y no sufrieron restricciones.

Mientras tanto, se está definiendo qué empresas serán las encargadas de la extracción y reparación de la bomba, la cual deberá ser retirada y enviada a un taller. Se estima que su arreglo demandará unos diez días.

Por otro lado, el diputado provincial Héctor Quevedo, de la Unión Cívica Radical y miembro de la Bicameral de Seguridad, solicitó al Ministerio de Gobierno y la Dirección de Servicio Penitenciario un informe sobre el estado de las cárceles capitalinas, para “evaluar las condiciones en que se recibirá el Sistema Penitenciario” a fin de año, cuando asuma el nuevo gobierno.