Muerte en hogar: el juez es esposo de quien debía controlar

El caso del joven que falleció en un hogar católico de San Rafael está en manos de Pablo Peñasco. El magistrado tiene un vínculo familiar directo con la funcionaria de la Dinaf que debe fiscalizar las instalaciones del predio.

Foto: Agustín Mauricio/Mediamza.com
Foto: Agustín Mauricio/Mediamza.com

La muerte de un adolescente de 17 años en el Hogar San Juan Bosco de San Rafael sigue despertando interrogantes y hay detalles que ponen un manto de sospecha sobre la objetividad de quienes deben investigar. El juez que tiene a cargo la instrucción es esposo de quien debía controlar las condiciones en la que viven los jóvenes en los albergues tercerizados por la Dirección de Niñez y Adolescencia (Dinaf): Marcela Ponce.

El 24 de junio, cuando las autoridades del San Juan Bosco -administrado por los sacerdotes del Verbo Encarnado- informaron a la policía que un chico había fallecido por aparente intoxicación con monóxido de carbono. Aparentemente, había un termotanque dentro del lugar donde el joven se acostó a dormir la siesta. Las actuaciones recayeron sobre el juez Pablo Peñasco, del Juzgado de Instrucción Nº2, esposo de Ponce.

La funcionaria del Ministerio de Desarrollo Social que conduce el ex cura Cristina Bassin, tiene a su cargo la tarea de control mensual de las condiciones de residencia de los adolescentes que están bajo la órbita de la Dinaf. La mujer está  subordinada a las órdenes de la abogada Alejandra Perret,  la delegada de San Rafael.

Si bien las autoridades indicaron que "el Estado no tenía responsabilidad directa" en este caso y que "de los 520 chicos en situación de hogares, este joven no era uno de ellos", es necesario preguntarse si le cabe algún tipo de responsabilidad, ya que organismo debía fiscalizar las condiciones del lugar y cómo la Fundación Amor, Paz y Familia administra la plata de los mendocinos destinada a la contención social.

A ese hogar, como a tantos otros, llegan los chicos judicializados que tienen una medida de protección ante una situación de riesgo en el seno familiar, o bien por algún conflicto con la ley.

 NN para el sistema

Según surge de la investigación, fue la propia Ponce la que presentó los listados de los beneficiarios del programa y  la víctima fatal, identificada como Marcos Exequiel Pavés,   no figuraba.   

A esta altura de los hechos, el tema ya se judicializó bajo la carátula  "averiguación muerte" y  está repercutiendo a nivel nacional. La situación llegó a los escritorios de la Secretaría Nacional de Adolescencia y Familia de la Nación, la SENAF, ámbito que depende de la ministra Alicia Kirchner.

En Buenos Aires se preguntan cómo es que "nadie vio a ese adolescente en alguna oportunidad, nadie se preguntó que hacía ahí, o lo tenían escondido".

Ayer por la mañana, Peñasco continuaba realizando la toma de testimoniales, entre otras diligencias, a fin de establecer en qué circunstancias falleció el adolescente, que fue encontrado tendido en un colchón, en una sala donde había un termotanque. 

La situación se torna más grave, porque la puerta de la habitación no tenía picaporte, para hacer más rápida la salida en caso de una evacuación.

Hay fuertes versiones que indican que el joven provenía de una familia sustituta, de un reconocido médico de esa localidad que lo restituyó, luego de algunos inconvenientes con el chico. Por eso, no estaría registrado en los informes y en el convenio con Dinaf.

Qué hacía ahí

Otra de las dudas que surgen sobre esta muerte, es por qué la víctima aparentemente dormía en una sala con un termotanque y no estaba en una habitación común, algo que sí fue reconocido por Alejandra Perret en una nota que brindó al diario de San Rafael.

El Hogar Juan Don Bosco trascendió en los medios en 2011, a raíz de la denuncia de Mediamza, por la metodología de castigos severos, algo que fue desmentido después por la institución. 

Entre las hipótesis que se investigan es si un acto de rebeldía de Marcos le valió  una penitencia que terminó con su vida.