Se entregó el remisero prófugo acusado de violación

Norberto Fernández debía presentarse a la primera audiencia del juicio oral donde se lo acusa de violar a una joven de 19 años.

Norberto Fernández, un remisero que se encontraba prófugo, tras no presentarse en un juicio en el que estaba como acusado de haber violado a una joven de 19 añlos en la localidad bonaerense de San Fernando, se entregó a la Policía. 

Fernández, de 54 años luego de difundirse su imagen durante varios días en medios de comunicación, se presentó en una sede policial y ya fue puesto a disposición del Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) número 2, en el que se iba a iniciar el juicio, informaron fuentes policiales a la agencia Noticias Argentinas. 

El remisero debía presentare el pasado miércoles a las 9:00 para el inicio en el debate, pero al no hacerlo lo fueron a buscar tanto a la remisería en la que trabajaba como en su domicilio, pero no fue encontrado. 

En los últimos días había trascendido que los investigadores descontaban poder atrapar al remisero, ya que consideraban que no contaba con medios para mantenerse prófugo, mientras que en las últimas horas se produjo un escrache en la agencia en la que trabajaba, que es propiedad de su hija. 

En las últimas horas, el hombre se presentó en la Delegación Departamental de Investigaciones (DDI) de San Isidro, donde quedó detenido, y fue llevado a la alcaldía de los tribunales de ese departamento judicial. 

El hecho se produjo en la noche del 13 de julio de 2013 cuando, según denunció, la joven llegaba a su domicilio de San Fernando, luego de cenar con amigos. Siempre de acuerdo con el relato de la chica, cuando estaba a unas tres cuadras de la casa, fue sorprendida por un hombre armado que se bajó del auto, la amenazó y se la llevó secuestrada. 

En el auto, la chica fue llevada, con los ojos vendados, durante varias cuadras hasta un lugar donde el conductor del auto la violó durante unos 40 minutos. Finalmente, el violador le preguntó a la víctima donde vivía y la dejó en su casa. 

Las pruebas principales contra Fernández, según abogados que patrocinan la acusación, son los rastros genéticos que pudo mantener la víctima en su cuerpo y las filmaciones de cámaras de seguridad que lo muestran dejando a la chica en su casa.