No corren días tranquilos para la profesora de Historia y su marido jubilado, que fueron detenidos el martes pasado en una casa de Punta Lara, provincia de Buenos Aires. Es que a la acusación de “tráfico de pornografía infantil” que les imputan se le sumó en las últimas horas la novedad de que ese coqueto chalet había sido blanco de un par de incidentes.
Fuentes oficiales confirmaron que un grupo de personas (presuntamente vándalos) atacó a piedrazos la fachada de la propiedad ubicada en Almirante Brown y 98, causando daños menores, y en paralelo se investiga la sustracción de algunos elementos que habría sido detectada por allegados a la pareja.
Por todo esto, desde la fiscalía en turno -a cargo de Marcelo Romero- ordenaron una custodia preventiva de la vivienda. Por lo que trascendió, ninguna abertura fue violentada, según destaca hoy El Día
Mientras tanto, la causa por presunta pedofilia sigue su curso con la toma de nuevas testimoniales
Como se anticipó ayer, en las últimas horas se presentaron los padres de dos chicas menores que habrían tenido contacto con la docente (aunque no se sabe si fueron víctimas de algún tipo de abuso), quienes se comprometieron a colaborar con la causa.
Por su parte, los expertos de la División de Pornografía Infantil de la Dirección de Cibercrimen analizan algunos de los elementos secuestrados en el allanamiento a la propiedad de Punta Lara y aguardan el aval judicial para avanzar sobre lo que podría resultar determinante para la causa: el estudio de las seis computadoras allí encontradas.
conversaciones e imágenes vinculadas con la pornografía infantil entre computadoras de San Isidro y Punta Lara. Y en esas localidades se hicieron los registros.
El de Ensenada fue en el chalet de la profesora y su marido de 71 años, donde -además de las computadoras- secuestraron cerca de 1.000 CD y DVD con “material pornográfico y relatos eróticos”, “peluches que estaban en un arcón bajo llave, geles íntimos y vibradores”, detallaron en un reporte oficial.
Lo que complica a la docente y a su marido es la declaración de una testigo clave que conoce de cerca a la pareja, sumada a los elementos que secuestraron en su casa y los chats que detectaron con dos hombres de San Isidro, en los que -desde la cuenta de Punta Lara- habrían enviado las imágenes que involucran a menores de entre 3 y 14 años.
El delito que se les imputa por ahora es excarcelable, pero Cartasegna pidió al juez Juan Pablo Masi que los mantenga detenidos por riesgo procesal.
Pensaban irse a Venecia
En el pedido de detención, el fiscal le recomendó al juez tener en cuenta “que al momento del allanamiento la imputada exhibió pasajes para un futuro viaje a la ciudad de Venecia, Italia, por lo que resulta absolutamente probable y hasta esperable que los imputados intenten eludir la acción de la justicia y entorpecer así la investigación.