Mendoza, en invierno, es una de las plazas más fuertes de la Argentina. A las habituales ofertas de turismo aventura, enoturismo y los encantos de toda gran urbe, se suma la oferta de la nieve y sus centro de esquí. Naturalmente el panorama se despliega en coincidencia con las vacaciones de invierno, que no tienen el mismo calendario en todas las provincias.
Así el panorama, el mes de julio -a nivel turístico- se va configurando con expectativas que se van acumulando hasta llegar a su clímax, más o menos, del 10 al 20 del mes, cuando coinciden los días vacacionales de Buenos Aires (principal generador de visitantes) con el de otras varias provincias.
No obstante, en líneas generales, para los empresarios hoteleros y gastronómicos la temporada aparece como más baja en cuanto a afluencias de lo esperado.
Influye en el hecho la tardanza de la nieve y también, aseguran, el cuidado del bolsillo ante cierta incertidumbre social. Algunos, empero, no dejan de reconocer que sus lugares tienen un estupendo nivel de ocupación y que la situación se mantendrá óptima, por lo menos, hasta fin de mes.
Agosto -al igual que mayo y junio- vuelve a ser un mes de temporada baja. Y también puede serlo setiembre si las cuestiones climáticas no acompañas. “Luego remonta hasta fin de año y vacaciones y sigue así hasta que termina la Vendimia”, evalúan.
Vamos a las distintas opiniones recabadas:
* Marcelo Quercetti (vicepresidente de AEHGA -Asociación Empresaria Hotelero Gastronómica y Afines de Mendoza- y dueño del hotel Ritz): “Hoy estamos trabajando en un 60%, es muy bajo, pero esperamos que cambie en los próximos días. En realidad, está bastante movido a nivel consulta, pero no hay reservas en concreto. Córdoba y Rosario han bajado muchísimos grupos y hemos apuntado a la comercialización individual. En síntesis, no hay muchas ventas, pero sí mucha cancelación. Los operadores también están preocupados y es poco lo que hay en concreto. A partir del 15, hay buena cantidad de reserva pero sólo por diez días. Influye la falta de nieve, la incertidumbre nacional, la poca plata en la calle”.
* Jonnhy Albino (dueño del Ecohostel Internacional Malargüe): “Estuvo nevando en Malargüe y seguirá hasta hoy. Se pueden llegar a juntar unos 40 centímetros en la base de las pistas en Las Leñas y eso cambiará todo el panorama por acá. Va a mejorar bastante. Hasta ahora, el hostel ha estado hasta un 80%, con mendocinos. Desde el lunes llegan los porteños, cordobeses, santafesinos. Antes, mayo y junio que fue muy duro, muy duro... Igualmente es un público distinto el de la villa de Malargüe al de Las Leñas. La villa es mucho más barata y el centro de esquí está a 76 km por un ruta buena, se puede disfrutar de muchas cosas distintas”.
* Sergio González (dueño del hotel Kalton de San Rafael y vicepresidente de la zona de sur de AEHGA): “La temporada viene baja. San Rafael no depende sólo de la nieve, pero ayuda. En general se divide el turismo invernal en cuatro semanas: la primera, esta que termina, es temporada baja. La segunda semana es medianamente buena y la tercera es decididamente buena y la cuarta empieza a bajar otra vez. Hasta ahora, comparado con otros años, todo viene disminuido. La tendencia de la reserva ha ido cambiando, cada vez se reserva más cerca de la fecha. No hay la misma previsión de antes. La mayoría de las visitas vienen de Capital Federal. Los visitantes se quedan entre tres o cuatro días, distinto a enero, cuando se quedan siete días”.
* Enrique Péccora (dueño de Cabañas Andinas, en Potrerillos, y tesorero de AEHGA): “El año pasado, la temporada empezó unos días y ahora empezó a partir del 9 de julio y se nota en el movimiento. Igualmente, en el caso mío, la verdad es que estoy 100% de ocupación, pero no sé si soy un referente. Entre el 10 y al 22 de este mes, vamos a tener visitas superpuestas de provincias y todo va a estar a full. Antes y después, es natural que haya una baja. He escuchado que este años hay menos uruguayos, por la copa de Chile y por los aumentos de precios que hubo en el vecino país. Ellos venían a Mendoza de paso hacia Chile y se quedaban unos días”.
* Fernando Barbera (dueño de los restaurantes “La Marchigiana” y secretario gremial AEHGA): “Esta época del año es buena para la gastronomía, porque al mendocino, se suma el turista. Se notan fuerte las dos semanas de vacaciones en Buenos Aires y levemente las de otras provincias, especialmente Córdoba y Santa Fe. Igualmente, viene mucha familia y, por supuesto, le busca la vuelta para que rinda la plata, porque se hace caro salir a cenar todas las noches toda una familia”:
* Fausto Manrique, (dueño de los bares PH y William Brown y vicepresidente de Gastronomía en AEHGA): “Julio arrancó mejor que junio, que fue bastante malo. El mes empezó con un fin de semana y hubo otro ánimo, porque la gente había cobrado el sueldo. Lo malo es que perdimos la final de la Copa América y eso provocó que el consumo fuera menor. Las vacaciones son positivas para toda la gastronomía de Mendoza. Después, viene el Día del Amigo y el partido de Los Pumas. De todos modos, en la calle Arístides dependemos mucho del mendocino y poco de los turistas, aunque se notan. En síntesis, mayo y junio históricamente son malos, pero esta vez fueron más malos. Agosto depende del clima: si es templado, no es tan malo, pero es espejo con mayo. Remonta la actividad en setiembre, si hay calor y si no, directamente en octubre arranca hasta fin de año y de ahí hasta Vendimia”.
Ulises Naranjo