Cerca de las cuatro de la mañana, el conductor de un Ford Orion perdió el control de su vehículo y chocó contra una camioneta roja que se encontraba estacionada sobre la avenida Rivadavia al 8500, en Floresta, Buenos Aires.
A las 3:50, el SAME recibió un llamado de la policía por una colisión vehicular; la ambulancia llegó a la cuadra del siniestro y una doctora revisó al hombre y a su mujer, quienes estaban en el interior del rodado. Luego de comprobar que los pacientes no tenían lesiones, la doctora se fue del lugar.
Según Infobae, los propietarios del auto se quedaron allí "para esperar a la grúa", pero en realidad decidieron ingresar al habitáculo y la mujer se puso a dormir, totalmente indiferente a los curiosos y cronistas que llegaron al lugar para cubrir el hecho. Su pareja abandonó el vehículo y volvió a las 11 para despertarla.
En efecto, siete horas después del episodio, la mujer se levantó con evidente malhumor, abrió la puerta del Ford y se alejó de la zona a pie, sin que nadie la detuviera para preguntarle qué había sucedido. Su pareja enfrentó a los medios y aseguró que estaba lleno de bronca.
El titular del SAME, Alberto Crescenti, aseguró que no tiene registros de que la pareja estuviera alcoholizada.