Un estudio realizado por la Universidad Católica Argentina (UCA), el déficit habitacional afecta al 20,5 % de las familias argentinas, calculando que para resolver este problema crónico se necesitan unas 3 millones de viviendas en todo el territorio nacional.
Los plazos de construcción con materiales tradicionales (ladrillos, hierro, piedra, cemento y arena) es una de las limitantes, ya que se estipula que lleva desde ocho meses a un año concluir una vivienda con el sistema tradicional de construcción húmeda.
Con un sistema de entramado de madera, conocido en Estados Unidos como Ballon Frame de construcción en seco, una vivienda tipo de unos 60 M2, puede concluirse en sólo dos meses. Resolviendo de esta manera, no sólo el tema de la urgencia habitacional, sino que además el menor tiempo de obra, minimiza significativamente los costos para una vivienda de similar o superior calidad. Es por esto que el mencionado Plan Nacional de viviendas ProCreAr, incorporó recientemente este sistema constructivo y hasta ofrece planos de una vivienda denominada “Maderera 3”.
Gracias a las ventajas antes mencionadas se podrían construir unas 100 mil viviendas extras por año con el sistema de construcción en seco Ballon Frame, el más utilizado en el mundo. “Para ello hacen falta políticas públicas y una articulación publico privada que contribuya a armar una plataforma con empresas de construcción satélites en todo el país. De esta manera por primera vez el déficit habitacional comenzaría a mostrar una recuperación”, explica Daniel Lassalle, Gerente Comercial de la Cámara de la Madera – CADAMDA.
Argentina cuenta con una superficie de 1,2 millones de ha. de bosques cultivados y ostenta una de las mejores tasas de crecimiento mundiales, en especies como el pino o el eucalipto, que son de las más utilizadas en el mundo para la construcción.
“Un pino natural de Canadá tarda unos 80 años en crecer, aquí en la Mesopotamia se calcula unos 18 años, por las condiciones de suelo y clima. Esto nos da una ventaja enorme para obtener materia prima accesible y renovable. Además esa superficie forestada se puede duplicar o triplicar sin competir con otras actividades rurales”, comenta Daniel Lassalle. / Fuente: Marcelafittipaldi.com.ar