La costumbre argentina que complica a los chilenos

Santiago está sufriendo los peores índices de polución y la culpa parece ser de la adopción de una costumbre argentina.

Foto: Twitter
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Santiago de Chile está sufriendo los peores índices de polución ambiental en 16 años y la culpa parece ser de la adopción de una costumbre argentina que se ha popularizado detrás de la cordillera: hacer asado a las brasas.

Anoche (miércoles 24) tras el triunfo de Chile ante Uruguay en la Copa América que catapultó a los anfitriones rumbo a semifinales, se calcula que 20 mil santiaguinos prendieron sus churrasqueras.

Ante ello, Marcelo Mena, quien antes de convertirse en el actual subsecretario de Medio Ambiente, era el director del Centro de Sustentabilidad de la Universidad Andrés Bello y ya lo anticipaba en declaraciones que publico el portal “emol.cl”: "Un simple asado de carne es equivalente a 40 kilómetros recorridos de micros (ómnibus)".

Pero su rigurosa investigación que culpa a la costumbre transferida por los argentinos, no se queda allí. Agrega que la carne a la parrilla contamina “lo mismo que 400 kilómetros de un bus del Transantiago o que 1.300 días en Metro”.

Así, el esperado "asadito" también es protagonista entre las causantes de las emisiones de dióxido de carbono, ya que éste contamina tanto como por la carne como por el combustible que se usa.

"De la contaminación que emite el asado, la mitad proviene de la carne misma, no es solamente el carbón que contribuye, si no que la carne al ser cocinada en parrilla eléctrica o a gas, también emite material particulado (MP). Es decir, sólo la carne sería el equivalente a 200 kilómetros del Transantiago", dijo a “emol.cl” el académico del Departamento de Física de la USACh, Patricio Pérez.

En la misma línea, un estudio de la Agencia de Protección del Medio Ambiente de Estados Unidos (EPA) arrojó que un asado de dos kilos de carne de vacuno y un kilo de carbón emiten cerca de 19 gramos de MP. Si éste se realiza con un kilo de pollo, la emisión sube a 24 gramos, mientras que dos kilos de pescado sólo emiten 8 gramos.

La misma investigación asegura "que de todos los procesos de cocción comerciales que se han estudiado, los productos asados al carbón son el colaborador de emisiones contaminantes atmosféricos más importantes".