Los órganos de José Luis Díaz están desde ayer en el Incucai a la espera de ser trasplantados. Luego de 13 días de agonía, el muchacho de 23 años murió ayer en el Hospital de Urgencias producto de una fractura de cráneo por una golpiza que le propinó un grupo de vecinos que lo acusó de intentar robar un celular.
El linchamiento, que prácticamente no refleja antecedentes en Córdoba (hubo múltiples casos de justicia por mano propia, pero no al punto de matar a alguien a golpes), tiene a la División Homicidios investigando lo ocurrido el jueves 11 en Quebrada de las Rosas, en el oeste de la Capital.
El fiscal Rubén Caro cambió la carátula de “lesiones graves” a “homicidio simple” en una causa que hasta el momento no tiene imputados ni sospechosos. “Creemos que hay un ‘pacto de silencio’ en el barrio porque es casi imposible conseguir información sobre lo que pasó”, le confió a Día a Día una alta fuente policial.
Otros informantes relativizaron esta versión y señalaron que nadie se anima a hablar sobre lo ocurrido por temor a posibles represalias.
El conflicto que derivó en el linchamiento fatal se agrava en el hecho mismo de que Díaz vivía en San Ignacio y sus matadores en Quebrada de las Rosas, dos barrios divididos tan sólo por una calle.
Según la investigación judicial, Díaz, junto con un cómplice identificado como Claudio Domínguez (21), actualmente detenido, intentó asaltar con un arma de juguete a un adolescente de 16 años en la esquina de Chancay y Tablada, en Quebrada de las Rosas.
Los supuestos delincuentes le exigieron el celular y forcejearon con el adolescente, quien rápidamente fue auxiliado por un grupo no identificado de vecinos.
Uno de los asaltantes logró escapar, en tanto que Díaz fue atrapado y golpeado con ferocidad en distintas partes del cuerpo, en particular en la cabeza.
Cuando llegó la Policía, unos minutos después, el muchacho estaba inconsciente y atado en un poste de luz.
Fue llevado directo al Hospital de Urgencias, donde su condición neurológica se agravó con el paso de los días hasta que finalmente ayer le diagnosticaron muerte cerebral. Su familia decidió donar sus órganos.
Víctima
Otra víctima de esta historia es el adolescente de 16 años que caminaba por Quebrada de las Rosas cuando fue sorprendido y amenazado por los delincuentes, quienes le apuntaron con un arma. Según la investigación judicial y policial, el menor no participó del linchamiento. Fue la única persona que se quedó esperando la llegada de la Policía.
Hospital de Urgencias
El muchacho murió tras 13 días de agonía. Pese a los esfuerzos, los médicos no lograron revertir su grave condición neurológica. Se le diagnosticó muerte cerebral y la familia decidió donar los órganos.
Fuente: Día a Día Córdoba.