Tras 14 días de agonía, murió un comerciante sanjuanino que fue baleado en su casa de Rivadavia, San Juan.
Quien lo mató, tiró una piedra contra el portón de la casa para que Carlos Murúa (34) saliera a la calle. Allí, aprovechó para darle tres tiros.
Un joven sacó un arma y sin bajarse de su moto le disparó. Ocurrió el jueves 23 de abril. La víctima vendía ropa y su esposa está embarazada.
Según Diario de Cuyo, el atacante es un joven que conocía a Murúa: es hijo de una mujer que fue criada por los abuelos de Murúa.