Un preso murió tras incendiar su propia celda de un pabellón de máxima seguridad de una cárcel de la provincia de Salta y el Servicio Penitenciario provincial apartó de su cargo a dos de los celadores.
Se investiga cómo el hombre, identificado como Omar René Ortíz y condenado a 11 años de prisión por homicidio de los cuales ya llevaba tres cumplidos, pudo iniciar el siniestro.
Ortíz falleció de un paro cardiorrespiratorio el sábado pasado en el hospital San Bernardo de esa provincia, tras varias horas de agonía, a causa de las graves quemaduras.
El siniestro ocurrió luego de que el recluso fuera llevado hasta su celda tras una discusión que se generó entre internos en la cena de la noche del viernes.
Fue entonces cuando Ortíz habría provocado las llamas y al ser visto por los celadores, estos lo redujeron y lo trasladaron a la atención interna del penal que al notar la gravedad de las heridas que ya se había provocado lo derivaron al hospital más importante de la ciudad. Pasada la medianoche ingresó al hospital San Bernardo, donde falleció a las 7:00 del sábado, aproximadamente.
Las autoridades tratan de determinar cómo se pudo iniciar el foco de incendio ya que los presos no debería tener ningún elemento más allá de lo puesto a la hora de ingresar a las celdas. Por este motivo el Servicio Penitenciario de Salta decidió apartar de su cargo a los dos celadores que eran responsables de custodiar la zona en la que estaba la celda siniestrada.
El penal en el que ocurrió el accidente es uno de los más importantes de Villa las Rosas, ubicado en la capital provincial, según publicó la agencia Noticias Argentinas.