Según el Gobierno, el 20% de las cámaras no funcionan

Casi el 20 por ciento de los aparatos para vigilar las calles del Gran Mendoza no funcionan. Ahora, Seguridad lo atribuye a la no sanción de la Ley de Presupuesto. Días atrás, un funcionario dijo que las cámaras habían sido desconectadas por el proveedor por falta de pago, lo que fue desmentido por el ministro.

Foto: Alf Ponce / MDZ
Foto: Alf Ponce / MDZ

Alrededor de 75 cámaras de seguridad no están funcionando en el Gran Mendoza, representando un 20 por ciento del total de aparatos instalados, lo que hace un porcentaje bastante elevado si se compara con los estándares normales. Desde el Ministerio de Seguridad justificaron esta situación "eventual" a la falta de aprobación del Presupuesto 2015, que provoca importantes demoras en el suministro de repuestos y labores de mantenimiento.

Los últimos hechos resonantes en materia de inseguridad, como la doble muerte por siniestros viales en el Acceso Sur y el millonario asalto a un empresario en el carril Rodríguez Peña, pusieron en el ojo de la tormenta al sistema de videovigilancia, que es punto de varias críticas por su supuesta ineficacia a la hora de combatir el delito y las permanentes fallas de las cámaras, sumado a su elevado costo operativo.

Ángel Pittón.

Por ello, funcionarios del Ministerio de Seguridad, encabezados por el director de Informática, Ángel Pittón, realizaron una recorrida junto a periodistas para explicar el funcionamiento del sistema de videovigilancia en Mendoza y detallar las razones por las cuales las cámaras pueden no emitir imágenes, justificando también algunas críticas y haciendo frente a otros cuestionamientos.

Entre algunos de los motivos por los cuales las cámaras pueden dejar de funcionar son: roturas por hechos fortuitos o vandalismo, desconexión por mantenimiento u obras públicas, inconvenientes con el servicio de conectividad o problemas de energía.

De hecho, según explicó Pittón, los dos resonantes episodios mencionados "fueron hechos circunstanciales". En el caso del doble accidente en el Acceso Sur, la cámara tuvo un problema de equipamiento en el servicio de conectividad, que aseguran está arreglado; mientras que en el asalto en la Zona Industrial, hubo un corte de fibra óptica en la zona que inhabilitó a los aparatos.

"Todo esto es lamentable, porque el sistema nunca dejó de estar en funcionamiento", aseguró el funcionario.

Básicamente, el elevado índice de cámaras fuera de servicio se atribuyó a un problema presupuestario: "La falta de presupuesto nos genera demoras en los procesos de contrataciones y adquisición de ciertos elementos. Una reparación de cámara implica generar reposición de partes, y esos componentes son responsabilidad del ministerio", indicó Pittón.

"El presupuesto no está aprobado, por lo cual nos tenemos que mover con mecanismos provisorios, que generan demoras. No se llegan a hacer las contrataciones en tiempo y forma", añadió. En ese sentido, recordó que para este año se habían pedido 80 mil pesos mensuales solo para mantenimiento, y recién hace unos días les llegó una pequeña partida de dinero que estaba gestionada desde principios de año.

El área de reparaciones, donde técnicos arreglan las cámaras dañadas.

Más allá de ese reconocimiento, Pittón desestimó las versiones sobre un corte del servicio por falta de pagos, que surgieron desde el propio ministerio de la voz del subsecretario Antonio Carrizo. "Hay una demora en el pago de los servicios, pero no existe una suspensión en el servicio por parte de los proveedores. Cuando en algún momento se mencionó que el problema era el servicio, no fue a nivel de contratación o administrativo, sino un problema de servicio puntual por un corte de fibra óptica", replicó.

De todos modos, el funcionario resumió la situación: "Estamos por encima de la media de lo esperado a nivel de fallas de funcionamientos (el nivel considerado ideal es entre el 10 y 12 por ciento), pero entiendo y es concreto que es una situación circunstancial que esperamos revertir a la brevedad".

El sistema

En el Gran Mendoza hay instaladas 405 cámaras de seguridad. A ellas hay que sumarle las 144 cámaras a lo largo del recorrido del Metrotranvía, 21 colocadas en los alrededores del estadio Malvinas Argentinas, 72 en San Rafael, 15 en Junín y 30 en General Alvear y Malargüe, cada una.

En el Centro de Visualización que funciona en el Ministerio de Seguridad se controlan las imágenes de 155 cámaras, ubicadas en la zona céntrica de la ciudad de Mendoza y los principales accesos al área metropolitana, como las Rutas Nacionales 7 y 40, el Corredor del Oeste y algunas arterias de importancia como Boulogne sur Mer y Regalado Olguín. Se trabaja con tres turnos de 8 horas, y están activos ocho operadores por turno.

Centro de Visualización en el Ministerio de Seguridad.

Los otros centros se ubican en Lavalle, Las Heras, Guaymallén, Godoy Cruz, Maipú y Luján de Cuyo, en lo que respecta al Gran Mendoza. Mientras que cada departamento del sur tiene su propia sede de monitoreo.

Básicamente, el sistema se compone de cámaras de seguridad instaladas en la vía pública, junto con sus elementos que hacen a la protección, conexión y energía, la cual adquieren del alumbrado público, aunque poseen un dispositivo que les permite tener una autonomía limitada en caso de cortes energéticos.

El 99 por ciento de las cámaras son de tipo domo, es decir, toman imágenes girando 360 grados. Esta rotación puede ser manejada por una persona o puede estar configurada.

Algunas de las cámaras que están por ser nuevamente colocadas en las calles.

Por otra parte, se encuentra la sala de equipamiento, donde se centralizan las conexiones de todas las cámaras, y los servidores, que permiten funcionar la plataforma de administración y grabación. A ello se suma el centro de reparaciones, recientemente puesto en funcionamiento, donde se realizan los arreglos técnicos a los aparatos con desperfectos, ya que es Seguridad la responsable de ello.

Con respecto al servicio de transporte de datos e internet, cabe recordar que es tercerizado. Actualmente son tres las empresas que poseen la licitación: en el Gran Mendoza lo tiene Arlink, propiedad de Vila-Manzano: en el Sur lo posee CTC, cuyo dueño es Omar Álvarez, y en el Este está a cargo de Patagonia Green S.A., siendo su titular Alejandro Cairo. También se encargan del mantenimiento y reparación de las redes.

Todos ganaron las licitaciones correspondientes en el año 2009, por un periodo de seis años. Es decir, este año se está en pleno proceso de renovación de contrato.