"Estaba lavando unas cosas en la mesada y de repente se me hundió el piso. Me caí yo, la mesa, unas sillas y hasta el aparador que estaba pegado a la pared", contó David Sarmiento a Diario de Cuyo.
El hombre sufrió un hecho insólito: el hundimiento de parte del comedor de su casa, ubicada a un par de cuadras de la plaza de Santa Lucía, del distrito homónimo. Fue por el socavón que produjo la humedad de la cámara séptica.
Como Sarmiento no tiene dónde ir, por ahora convive con el peligro de derrumbe. De a poco van cediendo algunos mosaicos y todo el sector de la vivienda presenta un preocupante desnivel hacia el hueco.
El pozo tiene unos dos metros de diámetro y dejó en el aire la mesada, con un caño blanco colgando. Los cimientos de una pared quedaron a la vista y en una parte, el contrapiso y los mosaicos parecen flotar, pues el suelo fue socavado.
Desde la Municipalidad de Santa Lucía indicaron que primero bombearon toda el agua del pozo y luego arrojaron cal, para acelerar el secado. Sin embargo, los técnicos determinaron que no será posible rellenar el hueco.