Un estudio de ADN confirmó que el cadáver calcinado que fue hallado el domingo 3 de mayo en una zona rural de la localidad chaqueña de Charata pertenece a Claudia Vanesa Franco (32), cuya desaparición había sido denunciada dos días antes por su madre.
El procurador general del Superior Tribunal de Justicia, Jorge Canteros, confirmó hoy a la agencia estatal Télam que el análisis de ADN fue realizado por expertos del Instituto de Medicina Forense del Poder Judicial de Chaco y el resultado fue comunicado ayer al fiscal de Investigación Penal 1 de Charata, Elio Mari, a cargo del caso.
La autopsia del cuerpo -encontrado en un camino vecinal de ese municipio distante a 276 kilómetros de la ciudad de Resistencia- indica que la joven murió por un disparo de arma de fuego, que fue trasladada a otro lugar donde fue calcinada y luego dejado en el sitio donde la encontró la Policía.
“En el caso hay un solo detenido: la ex pareja de Franco, Luciano Orellana. Pero aunque hay varias hipótesis que son consideradas por la fiscalía para la investigación de los hechos de este crimen que estamos tratando de esclarecer, entendemos que todas tienen un punto de confluencia”, afirmó el funcionario judicial.
Los investigadores del caso encontraron la cartera de Franco -que contenía el documento de identidad de la joven desaparecida y calcinada- con una visible marca de un disparo de un arma de fuego pero no apareció su teléfono celular que es considerado “muy importante” por los pesquisas.
Además, fue secuestrada un arma de fuego calibre 22 que, se supone, pudo haber sido el utilizado para matar a la joven.
La ex pareja de Franco está detenida desde el sábado 2 de mayo por disposición de la entonces fiscal a cargo del caso, Virginia Pistán de Loto, quien luego confirmó su procesamiento.
El fiscal dijo en declaraciones a la prensa que fueron citados algunos vecinos de la localidad de Charata para que presten declaración testimonial, y confirmó que el cuerpo de Franco será entregado hoy a sus familiares.