Los duros datos de la droga que aporta la iglesia

La venta de drogas en Argentina creció un 50% entre 2010 y 2014, según el primer Barómetro del Narcotráfico y las Adicciones en la Argentina, que elaboró el Observatorio de la Deuda Social Argentina. Desempleo, pobreza y falta de sentido de pertenencia agrava la situación. Cómo incide en las familias argentinas. Los 10 conclusiones, en la nota.

La iglesia católica, a través del primer informe elaborado por el Observatorio de la Deuda Social de la Universidad Católica Argentina (bajo el título de "Aumento del tráfico de drogas en los barrios, problemas de adicciones severas en las familias y poblaciones en riesgos") terminó de blanquear el crecimiento del narcotráfico y consumo de drogas en Argentina: señala que entre 2010 y 2014 el comercio de drogas creció 50%.

 "A lo largo del período 2010-2014 tuvo lugar un incremento en la percepción sobre la existencia de venta de drogas en los barrios. Entre esos años el registro de venta de drogas en los barrios se incrementó un 50 por ciento llegando este reconocimiento al 45 por ciento de los hogares urbanos", reveló el informe. 

También da a entender que el consumo afecta más a los sectores más vulnerables, a los que tienen problemas de hábitat y a quienes tienen pocas posibilidades de ingresar al mercado del trabajo. Y además profundiza las consecuencias negativas en la familia, al punto que es causa de muchas disoluciones.

Algunos puntos destacados

Sectores vulnerables. "La expansión de la venta de drogas en los barrios más vulnerables, particularmente en villas de emergencia y asentamientos está asociada tanto al déficit en la presencia estatal, que se manifiesta en las dificultades para el acceso a derechos vinculados al hábitat urbano (vivienda, servicios, infraestructura básica, protección, etc.), como así también en las pocas posibilidades que presenta el mercado de trabajo a sus poblaciones".

Trabajo precario. "El registro de venta de drogas en el barrio es superior en los espacios con mayor presencia de actividades laborales precarias o de inactividad entre personas en edad activa que no estudian".

Causas.  "La posibilidad de mayores ingresos que a los que podrían acceder con un empleo precario, y la perspectiva de adquirir sentido de pertenencia y reconocimiento al interior de estas redes, se constituyen como elementos que motivan el ingreso de jóvenes en situación de vulnerabilidad a esta actividad".

Abusos de la policía. "Los residentes en villas, asentamientos y barrios vulnerables tienen mayores posibilidades de ser víctimas de hechos violentos producto de organizaciones delictivas. Y tienden a ser objeto de la violencia estatal que se manifiesta en abusos y arbitrariedad por parte de las fuerzas de seguridad".

No cambia con más policías. "La mayor o menor presencia policial no altera significativamente el registro de venta de drogas en barrios de nivel socioeconómico bajo/vulnerables ni en villas y asentamientos".

Inseguridad. "El sentimiento de inseguridad es mayor en la medida que existe registro de venta de drogas en el barrio". 

En las familias. "La pérdida de comunicación y aislamiento familiar, la falta de sentido de pertenencia y de identidad, suele ser una característica distintiva en las familias con problemas de adicciones".

Efectos duraderos en la familia. "El abuso de las drogas afecta a las familias creando un entorno inestable y muchas veces de violencia, especialmente en los niños que son influenciados y afectados por el comportamiento de los padres, si bien un hermano también puede verse afectado por las acciones de otro que está abusando de las drogas. De este modo, las conductas pueden tener efectos duraderos sobre los demás en el hogar, especialmente en los menores que crecen con los consumidores de drogas como modelos a seguir". 

Rompe la comunicación en casa. "El problema por el consumo de alcohol y drogas puede afectar la forma en la que los miembros del hogar dialogan, actúan y cuidan a sus familias".

Familias que se rompen. "Se producen problemas familiares serios debido al tiempo que la persona toxicómana ocupa en actividades relacionadas con la adicción y el uso. Comienzan a presentarse problemas laborales y escolares debido al mal funcionamiento psicosocial en el hogar, en tanto que en la persona adicta se observa más irritabilidad, ansiedad e intolerancia. La inhabilidad para detener el consumo demuestra otra característica de severidad del proceso adictivo, reflejado en problemas en las relaciones familiares que pueden llegar a la separación".