Caminando al lado de unos turistas por el Rosedal del Parque General San Martín, un mendocino se sintió afectado por el estado de conservación del paseo, por eso, tomó la foto y quiso darla a conocer.
La imagen habla por sí sola. Las veredas parecen pistas para vehículos todoterreno, mientras que los bancos no permitirían ni siquiera un segundo de descanso tras semejante odisea.
¡Teléfono para los responsables!