Alta Performance y Calidad de Vida: Optimismo consciente

Ayer, viendo la película ‘The imitation game’ (El código enigma), que por cierto me gustó mucho, pensaba acerca de la capacidad evolutiva del ser humano y, al mismo tiempo, de su adaptación natural al cambio.

 Mientras transcurría el film, noté cómo los cambios en el comportamiento se producen cada vez más rápido. Si miramos hacia atrás, vemos que hace uno o dos milenios esos cambios eran muy lentos: podían tomar algunas generaciones en completarse y otras tantas en hacerse evidentes. Pero observando los últimos siglos podemos notar que nuestra civilización aumentó drásticamente la velocidad de los cambios. Seguramente las diferentes revoluciones industriales, económicas y tecnológicas contribuyeron a esa aceleración.

Hace apenas doscientos años era normal, aceptable y hasta distinguido poseer esclavos, que las mujeres fueran sometidas y tantas otras cosas que hoy nos parecen atroces. La película, ambientada en la década de 1940, muestra el papel de la mujer en la sociedad de la época, despreciada en los ámbitos académicos y en aquellos en los que se resolvían temas importantes; también, cómo era condenado y castigado el “crimen” de la homosexualidad. Pensemos en esto: sólo pasaron 75 años, ni un siglo siquiera, y nuestra conciencia social ha cambiado radicalmente, al punto que la mayoría de nosotros no logramos entender por qué la homosexualidad se consideraba un crimen y por qué las mujeres no tenían acceso a determinados sectores.

Podemos seguir avanzando unas décadas, revisando cómo era la sociedad, qué paradigmas la sustentaban en los años ‘60, ‘70 y cómo es hoy. Si no revisamos los cambios que ocurrieron durante nuestro tiempo de vida y el modo en que hoy pensamos, es fácil caer en la creencia de que “siempre” fue así. Claro, no cabe la idea de que esto o aquello haya sido tan diferente y, a veces, de un modo que hoy nos resulta tan inaceptable.

Te planteo el desafío de mirar hacia el futuro. Con certeza seguiremos evolucionando, creciendo como especie civilizada. Seguramente con algunos tropiezos, pero siempre mejorando. Ese crecimiento será cada vez más vertiginoso y dentro de pocos años nos horrorizaremos de algunos comportamientos que hoy nos parecen normales.

Seamos optimistamente conscientes acerca de nuestro futuro como civilización inteligente, dinámica y cambiante, siendo parte del crecimiento, alimentándolo con nuestro propio cambio y construyendo la mejor versión de nosotros mismos. Dejando de ser sólo espectadores, comportándonos como artíficies responsables y conscientes del progreso y evolución de todos nosotros.

 Instr. Martín de los Ríos, equipo de la sede Mendoza del Método DeRose