La muestra de sangre extraída al conductor Diego Cuevas, quien atropelló a un grupo de jóvenes durante una picada y mató a dos, fue adulterada con agua. Así lo confirmó a Infobae la fiscal Valeria Courtade.
"La sangre se diluyó con agua, lo cual hizo que la pericia diera negativa", informaron. Ahora la fiscal y el juez tendrán más trabajo para comprobar si el conductor estaba borracho en el momento del siniestro.
"No es imposible probar que estaba alcoholizado porque tenemos testigos que dicen que estuvieron bebiendo antes del accidente. Además se encontró un vaso plástico del boliche", continuó.
La adulteración de la muestra de sangre será tomada en cuenta como una presunción en contra del imputado en el análisis de la Fiscalía. Además se iniciará una investigación paralela para hallar a los culpables que no resguardaron la cadena de custodia.
El hecho ocurrió el domingo 5 de abril, cuando seis personas de entre 16 y 24 años que volvían de bailar en Ramos Mejía fueron embestidas por un automóvil Nissan Tiida que conducía Cuevas, de 19 años, en la avenida Rivadavia, en el barrio porteño de Haedo.