Esta madrugada, cuatro jóvenes fueron encontrados asesinados dentro de un lujoso auto -un Mercedes Benz 190- en la Villa 1-11-14, en el Bajo Flores, frente a la cancha de San Lorenzo.
Las víctimas -tres hombres y una mujer, de entre 20 y 25 años- fueron baleadas en la cabeza.
Esto se da días después de que el asesor del Ministerio de Seguridad Jorge Rodríguez y el legislador Gustavo Vera denunciaran la existencia de un territorio liberado en ese asentamiento porteño.
Aseguraron que existen cocinas de cocaína y, según el propio Rodríguez, la estructura es manejada desde su prisión domiciliaria por el peruano Marco Estrada González, el capo narco más fuerte del país.
"Entre mi denuncia y lo que pasó hoy, hubo dos allanamientos, no en la zona más cruda, pero sí donde había actividad de narcotráfico", dijo esta mañana Vera, amigo personal del papa Francisco.
En radio La Red, Vera insistió: "Por lo general, las muertes en esa villa con tiros tienen que ver con el narcotráfico. Lo que hay es un enfrentamiento entre paraguayos y peruanos".