Una nueva pericia podría provocar un giro inesperado

Después de la acusación a un policía por la muerte del hincha de la Lepra; ahora, se ordenó un estudio en una botella con material genético. Para la querella es llamativo que se pida el análisis en esta instancia.

Foto: Pachy Reynoso/MDZ
Foto: Pachy Reynoso/MDZ

La sombra de la teoría oficial por la muerte de Lucas Carrasco vuelve a aparecer. Una botella con pelos fue mandada a analizar al Cuerpo Médico Forense, marcando esta nueva evidencia la vuelta a lo que desde el Ministerio de Seguridad se había sostenido con tanta fuerza: que el hincha de la Lepra habría muerto "producto de un botellazo en la cabeza" y no como consecuencia del accionar de la Policía. La pericia sorprendió porque llega a más de un año y medio del hecho y cuando hay un policía imputado por homicidio culposo.

"Es muy llamativo que justamente ahora manden a analizar una botella con pelos y manchas hemáticas que, según dicen, estaba a metros donde cayó herido Lucas", planteó sus dudas Viviana Carrasco, madre del simpatizante de Independiente Rivadavia fallecido a consecuencia de las lesiones sufridas en un operativo policial para desalojar el estadio, el pasado 14 de marzo del 2014.

De acuerdo a la investigación, este nuevo elemento había sido incorporado al principio, pero no fue tenido en cuenta en el mismo momento en que se peritaron las ropa de Lucas.

Los estudios en la remera arrojaron la ausencia de restos vitrios y la presencia de pólvora. Además, la autopsia reveló que la lesión en la cabeza era compatible con una herida de arma de fuego.

Estos puntos tranquilizan a la querella, que desde el principio sostuvo que "la muerte de Lucas se trató de un caso de violencia institucional".

"Tenemos miedo que ahora, que iba tan bien la investigación nos planten una prueba para que el policía que está señalado como el autor, se desligue de esto y con él, la responsabilidad del Ministerio de Seguridad", advirtió Carrasco.

La botella con pelos y sangre será sometida a un análisis de ADN para determinar si es compatible con los restos de Lucas Carrasco.

La familia de la víctima planteó sus dudas.

"Es probable que si la botella estaba cerca de donde cayó herido Lucas encuentren sangre porque tuvo una pérdida importante, pero cómo van a explicar la pólvora que le encontraron en el cuerpo y la profundidad de las lesiones en la cabeza", se preguntó la mamá de la víctima.

La querellante adelantó que solicitará un protocolo de vigilancia para que se preserve la evidencia y se evite la contaminación de la misma.

Un policía acusado

El 20 de febrero de este año, el fiscal especial Daniel Carniello imputó a Diego Guzmán (25) por el delito de homicidio culposo.

Después de estudiar minuciosamente cómo se había desplegado el operativo de seguridad para el desalojo de los simpatizantes del estadio de Independiente Rivadavia, encontró coincidencias entre el lugar donde fue herido Carrasco y la posición en la que se encontraba designado el policía perteneciente a Infantería.

Además, la hipótesis se tornó más firme con el testimonio de otras personas que resultaron heridas en el procedimiento realizado el pasado 14 de marzo, tras la suspensión del partido.

Los últimos estudios médicos y criminalísticos orientaron la investigación a tratar de establecer "si Lucas falleció producto de una lesión con un lanza gases proyectado desde una corta distancia".

No declaró 

Mientras tanto, la Inspección General de Seguridad (IGS), organismo disciplinar de la Policía, citó a declarar a Guzmán en el marco del proceso administrativo que se le sigue.

En este ámbito, no es necesario que cualquiera de los miembros de la fuerza ejerza su derecho a defensa con un abogado. Lo puede hacer él mismo.

Al ser citado por la IGS, Guzmán prefirió guardar silencio.