La jueza Silvia Urioste dejó en libertad al cuidacoches de 27 años, de quien se dijo ayer que había confesado el crimen, lo que posteriormente se corrigió.
El joven seguirá en calidad de "emplazado", es decir, que deberá estar a disposición de la Justicia cuando se lo requiera.
El hombre era sometido esta mañana a nuevos estudios psicológicos en el Instituto Técnico Forense, en Montevideo.