El asesinato de Waldo Vera, ocurrido el pasado fin de semana en Malargüe, sigue dejando consecuencias en la ciudad sureña, ya que un grupo de personas intentó incendiar una casa que pertenece a la familiar de uno de los detenidos por el crimen.
Tras la investigación y detención de cinco personas por parte de la Policía en las últimas horas, aunque todavía falta detener a otros tres sujetos más, las represalias entre los involucrados comenzaron, ya que el homicidio de Vera se debe a presuntas peleas entre bandas que involucran a varias familias malargüinas. De todos modos, la esposa de la víctima, Verónica Acosta, despegó a su marido de los conflictos previos.
Durante la madrugada del martes, un grupo de personas se acercó a una vivienda situada en calle Villanueva, en el barrio Nueva Esperanza, volcó y prendió fuego un auto abandonado con el cual intentaron quemar el inmueble.
Afortunadamente la rápida intervención de los bomberos evitó la propagación de las llamas, junto con la asistencia de personal policial.
Liliana Videla, dueña de la vivienda, relató al portal local Malargüe a Diario que los sujetos habían arrojado previamente botellas de nafta contra el garage. Además confirmó que no es la primera vez que le sucede esto e identificó a los autores como miembros de la familia Vera. Incluso confirmó que uno de los detenidos por el asesinato es un pariente suyo.