Alrededor de las 14 se registró un accidente a metros de la Terminal de Ómnibus Padre Jorge Contreras. El gobernador Francisco Pérez se encontraba cerca por lo que, al enterarse de lo ocurrido, corrió para auxiliar a los afectado
Momento en que el herido intenta salir de abajo de la camioneta. Por el lugar, había un importante flujo vehicular.
Ángel Quisa (65) circulaba en una Traffic por Costanera en dirección al norte, a metros de la estación de micros, cuando de pronto el vehículo se detuvo.
Al descender de la camioneta para revisar el burro de arranque, tocó un cable y el automóvil encendió, se deslizó y lo aplastó.
Simultáneamente, el mandatario provincial se encontraba terminando de recorrer el Mercado Central junto al ministro de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación, Carlos Casamiquela.
Apenas le avisaron sobre lo ocurrido, Pérez se quitó el saco y corrió hasta el lugar del hecho.
"¿Qué pasó, qué pasó?, ¡que no se mueva, que no se mueva!", disparó el Gobernador apenas encontró al herido.
Quisa había quedado debajo de la camioneta al costado del carril oeste de la Terminal mientras familiares y transeúntes pedían auxilio con desesperación.
El accidente ocurrió a las 14.05 y minutos después llegó la ambulancia del Servicio de Emergencia Coordinado (SEC).
Sin embargo, para ese momento, Pérez ya se había encargado de buscarle una silla y arrojarle agua sobre las heridas de las manos al accidentado.
Pérez tratando de que el hombre no se moviera y despejando el lugar para no quitarle el aire al herido.
Además, hizo detener a un móvil policial que circulaba por las inmediaciones para que desviara a los vehículos que transitaban por la zona.
"¿Mirá vos con quién estamos (en referencia a Pérez)?", decían algunos de los testigos del accidente buscando hacer sonreír y reaccionar a Quisa.
"Yo me quiero parar, estoy bien, estoy bien, no pasó nada", decía el herido y Pérez lo trataba de convencer: "Usted se tiene que quedar acá y esperar la ambulancia para que lo revisen por prevención".
Pérez le arroja agua en las manos al accidentado.
Fue atendido en el lugar por personal del SEC y luego de diagnosticarle politraumatismos leves, Quisa cerró el capot de su vehículo y, casi como si nada hubiera pasado, agradeció y se fue del lugar. "Estoy bien, estoy bien, fue solo un susto", cerró el hombre.
Seguramente, ni Pérez ni Quisa olvidarán este día.