Un joven brasileño de 23 años murió el último sábado de un coma etílico tras beber 25 vasitos de vodka durante una fiesta universitaria.
El muchacho, llamado Humberto Moura, falleció dentro de la ambulancia que lo trasladaba al hospital.
El lugar de la tragedia fue una fiesta organizada por varias asociaciones estudiantiles en el municipio brasileño de Barau, a 326 kilómetros de San Pablo.
En la fiesta había una competición para ver quién podía beber más cantidad de vodka en 60 segundos, aunque los organizadores de la fiesta lo niegan.
Además del muchacho muerto, otros seis jóvenes permanecen hospitalizados, ente ellos, tres en estado grave.
Al evento acudieron unas 2.000 personas, pero los organizadores no tenían el permiso de la intendencia ni contaban con un protocolo definido en caso de emergencia.