De lo único que se tiene certeza es que el disparo le atravesó la parte superior del pecho, pero de lo que hay dudas es sobre si fue un intento de robo, como dijo ese repartidor de pollos atacado ayer al mediodía en Santa Lucía, San Juan. Lo extraño para la Policía es que afirmó que fue baleado en la puerta de su casa, pero ni sus parientes ni los vecinos vieron a los agresores. Además encontraron sangre adentro de la vivienda y hasta un almohadón con un agujero de bala, pero no el plomo, dijeron.
Tan confuso fue el hecho que los policías de la Seccional 5ta están instruyendo el caso como “actuaciones investigativas por herido de arma de fuego”, ya que ni su familia sabe qué pasó ayer al mediodía con Ramón Antonio Amante (37), ese repartidor de pollos que recibió un tiro que impactó entre pecho y el hombro derecho. Su hermano Daniel explicó ayer a la noche que el balazo no le afectó ningún órgano vital y que estaba fuera de peligro.
El ataque sucedió alrededor de las 12.30 en la casa de Amante, en la esquina de Laspiur y Belisario Roldán, frente a la plaza de Villa Don Arturo, Santa Lucía. La versión recogida por los investigadores policiales indica que Amante había llegado hacía 15 minutos a la propiedad que comparte con sus hermanos. Su mujer estaba trabajando y la mayoría de sus familiares habían salido, excepto una cuñada y sus tres nenes que estaban en otro sector, explicaron a Diario de Cuyo.
Fue en esos momentos en que Amante recibió el disparo. “Cuando llegué, mi hermano ya estaba herido y en el suelo. Él dice que le quisieron robar. Pero si le digo cómo fue o qué pasó, le miento. Es que no pudimos hablar con él”, explicó su hermano Daniel. En la Policía señalan que su cuñada contó que no escuchó el disparo ni vio a nadie. Los vecinos tampoco observaron a los agresores. Esto último acrecienta las dudas, además porque los investigadores constataron que Amante tenía su dinero, su celular y no le sustrajeron nada de su camioneta que estaba sin llave. Lo que también llamó la atención es que la víctima dijo que lo agredieron en la puerta, pero encontraron sangre en su habitación y un almohadón con agujero de bala, dijo la Policía.