Se quiso matar cuando conoció la cara de su prometida

"Sería malo para mi imagen", explicó el novio de una boda arreglada que fue rescatado del río donde flotaba con el traje puesto.

 Una de las escenas más emotivas del cine es cuando la novia deja al novio plantado en el altar, se toma el vestido blanco para no caerse y corre a los brazos del amor verdadero. China, siempre China, fue el escenario de una nueva modalidad de desaire en plenas nupcias. Kang Hu y Na Sung iban a contraer matrimonio sin conocerse. Cuando el novio de 33 años vio la cara de su futura esposa, se dio media vuelta y corrió hasta tirarse al río. Las autoridades de la provincia de Hubei llegaron a tiempo a rescatarlo e internarlo en observación. Cuando el arrepentido recuperó el conocimiento, explicó los motivos: "Cuando la vi, ella no era lo que yo esperaba y me di cuenta que sería malo para mi imagen. Mis padres habían arreglado esto y yo no podía ver ninguna salida aparte del suicidio".

No trascendieron imágenes de la novia. Pero sí la furia que despertó la actitud del novio entre los familiares de la mujer abandonada. "Fue un momento muy difícil para todos. La novia estaba devastada , su familia estaba furiosa y sus amigos avergonzados", explicó Pal Chang, el padrino de bodas que presagiaba una situación dramática: "Kang tiene gustos muy exactos y se había visto obligado a contraer este matrimonio".

Otro testigo, pero del salto al río del novio, fue Qan Tsui, quien tomó fotos del rescate. "El novio estaba completamente vestido y flotando boca abajo en el agua. Estaba inconsciente y pensé que estaba muerto. Cuando la policía llegó un oficial entró al agua y lo arrastraron a tierra con la ayuda de los capataces que pusieron una cuerda alrededor de su pecho para sacarlo antes de bombear el pecho. Le salvaron su vida". Ahora Kang Hu se encuentra estable y, lo más importante de todo, soltero.