LA POLÍTICA SOCIAL Y SUS EFECTOS SOBRE LA POBREZA Y LA DESIGULADAD DURANTE DISTINTOS REGÍMENES SOCIOECONÓMICOS EN LA ARGENTINA (1992-2012).
Agustín Salvia. Programa Cambio Estructural y Desigualdad Social / Instituto Gino Germani (UBA-CONICET) y Programa del Observatorio de la Deuda Social Argentina (UCA). agsalvia@retina.ar
Julieta Vera. Programa Cambio Estructural y Desigualdad Social / Instituto Gino Germani (UBA-CONICET) y Programa del Observatorio de la Deuda Social Argentina (UCA). julietavera@gmail.com
Santiago Poy. Programa del Observatorio de la Deuda Social Argentina (UCA). CONICETUCA. santiago_poy@uca.edu.ar
1. Presentación de problema
La superación de los problemas estructurales asociados a la pobreza, la marginalidad y la desigualdad continúa siendo objeto de interés político y académico en América Latina como y en otras regiones subdesarrolladas del mundo.
Distintas grupo de intereses, regímenes políticos, programas económicos y agencias internacionales continúan ensayando transformaciones productivas e institucionales supuestamente orientadas a hacer efectivo un modelo de desarrollo sustentable.
Por lo general, en tanto estos esfuerzos no parecen alcanzar los resultados esperados, el horizonte político de un desarrollo con inclusión social parece seguir siendo un ideario incumplido. En este marco, el caso argentino constituye un caso testigo relevante para mostrar los modos en que, durante las últimas décadas, el desarrollo de un modelo de acumulación más concentrado, crecientemente orientado al mercado externo en ramas especializadas, reproduce desigualdades productivas y marginalidades sociales, estructurales de manera sustancialmente independiente de la orientación más o menos “pro-mercados” o “propobres” de las políticas socioeconómicas de los gobiernos.
En este trabajo se postula que la imposibilidad de resolver estructuralmente las brechas de pobreza, marginalidad y desigualdad social en el país no depende sólo ni fundamentalmente de nivel de crecimiento de la economía ni de la calidad de las políticas sociales a cargo de la redistribución secundaria del ingreso. Esto debido principalmente a que la continuada vigencia de un régimen de acumulación concentrado, desigual y subordinado conlleva a una segmentación estructural al interior de los sectores económicos y los mercados de trabajo, así como a una permanente generación de excedentes de población frente los cuales las políticas de protección social poco o nada pueden hacer.