Las puertas del Museo de Ciencias Naturales y Antropológicas Juan Cornelio Moyano se reabrieron anoche luego de cuatro años de estar siendo remodelado. La recuperación de la institución se ha hecho en base a dar relevancia a la característica regional. Los espacios se han organizado siguiendo distintos criterios científicos y de interés.
La refracción del museo que por años estuvo sin actividad social y turística ahora brinda espacios distintos para acoger a sus visitantes.
En el hall de entrada se ubica un espacio de exhibición general con lugar para muestras transitorias, donde actualmente se aprecia el montaje de pendones y materiales –a modo de introducción– referentes a lo que el visitante podrá observar en las salas de cada piso.
En el primer piso, se encuentra organizado en dos áreas: hacia el oeste la Sala de la Tierra, en el centro un espacio lúdico, de recreación y hacia el este la Sala de la Biodiversidad.
En el segundo piso se ubica la Sala del Hombre, que aporta una visión general acerca del ser humano, de las principales culturas de nuestro planeta y, en especial, de las andinas. La temática abarca desde el surgimiento de las primeras culturas, pasando por los hitos más importantes de la prehistoria e historia mendocina, la llegada del Inca, a través de su gran red vial conocida como Qhapa Ñan, hasta el siglo XIX.
ERl encargado de la apertura de la obra del museo que costó 4,5 millones de pesos fue gobernador de Mendoza, Francisco Pérez. También estuvo presente la ministra de Cultura, Marizul Ibañez y el ministro de Infraestructura Rolando Baldasso.
Historia del museo
El museo que data de una gran historia en la provincia, en sus inicio funcionó como la sede del denominado Kindergarten junto a esta institución educativa, en calle Belgrano de la ciudad de Mendoza. Se desempeñó en ese magnífico edificio hasta 1954 cuando fue demolido. Más tarde se instaló en el subsuelo de la plaza Independencia. En un primer momento, se denominaba Museo Educacional.
Su ubicación actual, el edificio destinado a balneario público denominado Playas Serranas, se inauguró en 1939. Sin embargo, el museo se instaló en esta destacada construcción arquitectónica en 1989 y cuenta con más de mil piezas en exposición haciéndolo uno de los más importante de la provincia.