De acuerdo con los peritajes solicitados por Sandra Arroyo Salgado, el cuerpo de Alberto Nisman presenta "agarre y deslizamiento de los dedos de una mano sobre uno de sus brazos".
En otras palabras, la hipótesis que maneja la ex esposa de Nisman es que el cuerpo fue movido tras el disparo fatal, un dato que figura en el informe preliminar que redactó Daniel Salcedo, licenciado en Criminalística y ex jefe de la policía Bonaerense.
Este es el estudio que sostiene que Nisman murió de frente a la bañera, el torso erguido y la rodilla derecha apoyada en el piso.
En este contexto, como sostiene Clarín, junto a Nisman habría un presunto atacante parado atrás. "La víctima tenía una talla de 1,82 m, muy probablemente se encontraba en un plano inferior con respecto al atacante ubicado detrás y a la derecha", dice el informe.
El informe sostiene que parte de la mano derecha de Nisman estaba limpia y que el único motivo para eso es que hubiera habido algo tapándola, como "un objeto o una mano" que sería de otra persona.