Un comerciante y ex policía provincial admitió hoy haber asesinado a una travesti atropellándola con su camioneta, tras despojarla de un monedero con dinero y un celular, en cercanías de un hotel alojamiento de la localidad santiagueña de La Banda, informaron fuentes policiales.
En una audiencia y ante la fiscal Norma Morán, el acusado, Brian Salto (30), reconoció que con las ruedas traseras de su camioneta Ford doble cabina, negra, arrolló a la travesti Pamela Moreno, que se resistió al robo de 300 pesos y el celular.
En su confesión, Salto, que hace nueve años integró la Policía santiagueña y al momento de su detención se dedicaba a comercializar comestibles en zonas rurales, indicó que tras matar a la travesti, retornó a su casa, en la localidad de Suncho Corral, distante a 200 kilómetros al sureste de la capital provincial.
Tras declararse culpable, el juez de Control y Garantía de La Banda, Ramón Gómez, deberá resolver mañana la prisión preventiva de Salto, tras vencerse los plazos procesales.
La detención de Salto, en un procedimiento dirigido por la fiscal Morán, surgió tras un trabajo de inteligencia realizado por efectivos de la Comisaría 28 de Suncho Corral, que lograron detectar en la zona rural el celular de la víctima, que se encontraba en poder de una adolescente.
Por el hecho, con anterioridad había sido detenido el ingeniero Miguel Bonfante, pero la justicia lo excarceló por "falta de méritos" por considerarse que su camioneta se encontraba en una playa de estacionamiento al momento de concretarse el asesinato.
Inicialmente, un grupo de travestis habían declarado como testigos que Moreno había ascendido en horas de la madrugada del 3 de diciembre del año pasado a una camioneta de alta gama, color oscura, en la esquina de Garibaldi y Sarmiento de la capital santiagueña.
Una hora más tarde, Moreno fue encontrada agonizando en la ruta nacional 34, en cercanías de un motel.
En el informe de la autopsia, los forenses diagnosticaron que la travesti fue sometida a una golpiza y, luego, arrollada por un vehículo que le dejó marcadas las ruedas en el tórax y abdomen.
TELAM