Un movil policial puso en aprietos a delincuentes que entraron a robar a una casa, que se apoderaron de un botín de 100.000 pesos y que después se tuvieron que fugar por los techos, dejando abandonado en la calle el auto en el que andaban.
El insólito episodio ocurrió el domingo a la tarde en calle San Luis. El auto secuestrado es un Fiat Uno que está radicado en Entre Ríos. Los policías de la Seccional Primera investigaban quién andaba en ese vehículo, pero hasta anoche no se había presentado nadie a reclamarlo.
Para entrar a la casa, los ladrones rompieron la puerta principal. Adentro hicieron un desastre, según Diario de Cuyo, porque revisaron todo en busca de objetos de valor.