Mientras el nuevo gobierno municipal de Guaymallén intenta normalizar la delicada situación financiera, el estado de las calles del departamento no para de empeorar.
Una de las arterias más afectadas es la Pedro Vargas, más precisamente en el tramo comprendido entre calles Rodríguez Peña y Suriani, en los barrios Villa Azcuénaga Norte, Empleados de Comercio y La Madera, y a pocos metros del populoso Unimev.
En solo dos cuadras, los automovilistas y vecinos han contabilizado decenas de pozos, y cada vez que llueve se forman nuevos, y muchos han alcanzado importantes diámetros que dificultan la circulación de cualquier rodado.
Con pocos recursos, la Municipalidad intentó bachear los cráteres con tierra, pero este parche duró muy poco e, incluso, contribuyó a empeorar el estado de la calle.