Llegó a la provincia la joven Leonela Quiroga (17) que permaneció desaparecida entre el 2 y el 4 de diciembre pasados, siendo finalmente encontrada en Buenos Aires. La fiscal de Delitos Complejos Claudia Ríos encabezó la investigación por su paradero y comentó que, según la declaración de la propia adolescente, había viajado porque quería independizarse y buscar trabajo.
El miércoles pasado, la chica salió de la escuela Herminia Ramponi (Villa Nueva, Guaymallén) y, tras un confuso episodio, desapareció siendo encontrada dos días después en Capital Federal, Buenos Aires.
El confuso episodio
Secuestro y trata de personas, fueron las primeras hipótesis que se manejaron en torno al caso. Sin embargo, más tarde y a partir de su propia declaración -como recuperó Ríos (foto)- se supo que había usado la identidad de su hermana mayor de edad para viajar a Buenos Aires, buscar trabajo e independizarse.
El mismo 2 de diciembre en horas de la tarde, al salir de la escuela, en lugar de tomarse el micro habitual hasta su domicilio, se dirigió a la Terminal Padre Jorge Contreras rumbo a Buenos Aires. De acuerdo con la investigación, Quiroga había sacado el pasaje ese mismo día a la mañana con el DNI de su hermana, quien sí es mayor de edad.
En el trayecto hasta Buenos Aires, la joven entabló conversación con un grupo de personas que viajaban a una especie de encuentro nacional de evangelistas. Quiroga les comentó que pretendía conseguir trabajo, por lo que algunos miembros del grupo en cuestión le ofrecieron participar de la actividad.
En esas horas, según los resultados de la investigación judicial que se llevó a cabo en Mendoza por su paradero, la chica usó su propio celular haciéndose pasar por una tercera persona para comunicarse con su entorno, amigos y familia.
Vía whatsapp, escribió mensajes como: "Ya no me busquen"; "La tenemos secuestrada".
Cuando varios de los participantes de este encuentro nacional de evangelistas advirtieron que una joven de sus características estaba siendo buscada, hicieron la denuncia correspondiente y tomaron intervención la Policía Federal de Buenos Aires, Justicia Federal y el Programa Nacional de Rescate. De inmediato, Quiroga fue trasladada a un refugio solventado por este programa nacional notificando del hecho a la fiscal especial en Mendoza, Ríos, quien ya había motorizado la investigación por su aparición.
Ya está con su familia
Luego de una serie de trámites y exámenes físicos, la joven arribó a Mendoza y, de acuerdo con Ríos, ya se encuentra con su familia y en perfecto estado de salud. A partir de su propia declaración, comentó la fiscal especial, se supo que había viajado por voluntad propia con el fin de buscar trabajo e independizarse.
"En su declaración, ella misma comentó que había viajado por decisión propia porque quería independizarse y trabajar. La investigación arrojó que no se conectó con nadie de allá y que ni siquiera conocía Buenos Aires", dijo Ríos a MDZ.
Abordaje psicológico-psiquiátrico
La fiscal calificó de muy "arduo" todo el operativo que se montó para dar con su paradero y descartó que hubiera sido víctima de secuestro o trata. "Todo lo que pudo haber ocurrido como hecho delictivo se descarta. Mi investigación por paradero, obviamente, se archiva porque además se constató que está en perfectas condiciones de salud", agregó.
Mientras que -añadió- la Justicia Federal hizo lo propio demorando y tomándole declaración a los miembros del grupo que asistiría al encuentro de evangelistas, quienes fueron los que realizaron la denuncia.
Bajo este panorama, Ríos dejó entrever que el abordaje siguiente debería ser psicológico y psiquiátrico para ver qué fue lo que motorizó a la joven a tomar, intempestivamente, esta decisión.
¿Y la batea?
Además, se supo que la chica encaró los gastos del viaje con dinero de sus compañeros de quinto año.
"Ella era la encargada de juntar dinero para contratar la famosa 'batea' con la que los egresados circulan por las calles del microcentro, antes de su cena de fin de ciclo; sin embargo, esto nunca lo hizo y se presume que usó la plata para viajar a Buenos Aires", deslizaron fuentes reservadas de MDZ.
Por su parte, el delegado regional del Programa Nacional de Rescate, Carlos Blanco, en conversación con MDZ Radio dejó abierto el final del confuso caso.
"Desde nuestro programa, la política es encarar todas las intervenciones como si fuera un caso de trata. No somos quienes determinan si existió o no trata, esto lo hace un juez; nosotros, en todo caso, somos un auxiliar más de la Justicia", cerró.
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