En nuestro país, tener un arma de manera responsable y legal significa un trámite de hasta 45 días y $1.800, en el que además hay que presentar certificados de buena conducta, aptitud física, y de tiro.
De acuerdo con Martín Viñuela, de Armería África (en San Rafael), la complejidad del proceso hace desistir a algunos interesados.
"Si bien no tengo una estadística exacta respecto al porcentaje de personas que logran la compra de armas en mi local, sé que la mayoría de ellas desiste cuando les informo todos los requisitos que deben cumplir para ello", manifestó a Diario San Rafael.
Además de los requisitos ya dichos, el solicitante tiene que demostrar que tiene un medio lícito de vida ya sea con un recibo de sueldo o una constancia de la AFIP de monotributo pago.
"La mayoría de las consultas son por armas para la caza, pero dentro de esas consultas están las que son por armas de seguridad. Generalmente se trata de personas que han sido víctimas de algún hecho delictivo, y antes de que les vuelva a suceder quieren contar con alguna defensa", agregó Viñuela.
Cuando el RENAR considera que el ciudadano ha cumplido todos los requisitos la persona puede obtener la tenencia del arma, la que le permite tener el arma y trasportarla estando descargada. Además, se debe justificar el uso del elemento. "Para volver a comprar balas debe presentar el DNI, la credencial de legítima tenencia, el carnet de municiones por calibre. Pero no se puede comprar la cantidad de balas que quieran, ya que hay un cupo de compras establecido para ello", explicó Martín.
Por su parte, el comisario Carlos Siri señaló que "nosotros como fuerza de seguridad del estado obviamente estamos autorizados para portar armas. Para poder ejercer nuestra función tenemos que tener todos los estudios realizados, lo que nos habilita a cumplir con nuestro deber. En cambio, los civiles deben reunir una serie de requisitos tanto para el traslado y la portación; pero en el caso de la portación de armas debe estar muy bien justificado, ya que en general son quienes cumplen tareas de seguridad los que lograr obtener la autorización".
En definitiva, quien posee la tenencia o la portación de un arma tiene un carnet de legítimo usuario que dura cinco años. Además el arma tiene otro carnet, en el que figuran todos los datos de la misma. Aparte de estos dos carnets, los usuarios también tienen un carnet de munición en el que se deja asentado cada vez que compra balas, agrega el mismo diario.