Guadalupe: enfermeras testificaron sobre la mala praxis

Esta semana declaró un médico oncólogo y dos enfermeras que prestaban servicios en el hospital Español, donde la pequeña Guadalupe Codes habría sufrido la incorrecta aplicación de una droga en su tratamiento contra la leucemia.

Esta semana volvió a reactivarse la actividad judicial por la muerte de Guadalupe Codes, la pequeña que habría sido víctima de la aplicación de una droga incorrecta en su tratamiento contra la leucemia. Nuevos testigos aportaron datos sobre cómo se llevó adelante el protocolo cuando ocurrió el incidente.

Paralelamente se elevó un pedido de la historia clínica de la nena en la primera intervención que tuvo hace dos años y donde respondió favorablemente a los medicamentos contra el cáncer de médula. Además quieren saber si estaba en vigencia la matrícula de las médicas vinculadas al caso.

Según el abogado querellante Pablo Cazabán las declaraciones fueron importantes y "ratificaron que hubo dos aplicaciones de vincristina -la droga de alta toxicidad que se habría aplicado en la médula- pese a que Guadalupe había tenido una mejoría de la leucemia".

Cazabán explicó que un médico del servicio de oncología, que ya no presta funciones en el Hospital Español donde se hizo la intervención, "declaró que no se cumplió con los protocolos de actuación porque no se denunció el incidente a la entidad que ayuda a los pacientes con leucemia y que está integrada por médicos que prestan asesoramiento sobre qué se debe hacer en casos como este".

"Creemos que no se avisó porque la intención fue tapar lo que pasó", disparó el abogado de la familia.

Por otro lado, el querellante comentó que el médico destacó que Guadalupe había tenido "una leve mejoría" y estaba respondiendo bien a los corticoides que se usan en estos casos, cuando de forma urgente se solicitó la segunda aplicación de la vincristina y al día siguiente su cuadro empezó a complicarse".

Este lunes y martes pasaron por Tribunales las enfermeras que asistieron a la pequeña y  según Cazabán una de ellas confirmó la reiteración en la aplicación de la droga, cuando ya había una aparición de síntomas adversos por la neurocontaminación. Además habría reconocido que lo tuvo que hacerlo por orden de la jefa del Servicio de Hematología, Viviana Bacciedoni, la médica imputada por mala praxis.

Cabe recordar que por el caso también está complicada la situación de la médica residente Andrea Piatti, acusada de confundir las drogas y poner la jeringa incorrecta en la espina dorsal de la nena.

"Una de las enfermeras dijo que había hecho la segunda aplicación de la droga, aunque no estaban dadas las condiciones de bioseguridad para hacerlo", advirtió Cazabán.

Hace dos años Guadalupe hizo el mismo tratamiento

Entre las pruebas que se están recabando por parte de la querella se ordenó el secuestro de la historia clínica de la niña y del tratamiento al que se sometió en el centro médico Asistir hace dos años.

"Lo que queremos demostrar es que hubo mala praxis, porque Guadalupe ya había hecho el mismo tratamiento con la doctora Bacciedoni y su evolución fue satisfactoria. Quiere decir que no respondió mal a las drogas en esta oportunidad, sino que hubo un error en la prepararon y aplicación de las drogas", aseguró el letrado.